El paraje de El Algarrobico queda protegido tras años de litigios, pero el futuro del hotel sigue sin resolverse

El Algarrobico
Cabo de Gata
El paraje en el que se levanta el hotel de El Algarrobico, una de las construcciones más controvertidas del litoral almeriense, ha quedado finalmente clasificado como suelo protegido, cerrando así un largo capítulo de incumplimientos urbanísticos. No obstante, la decisión no despeja aún el principal interrogante: el destino final del edificio, cuya demolición continúa sin una solución definitiva.

El Ayuntamiento de Carboneras ha aprobado la modificación de su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para reclasificar los terrenos como suelo no urbanizable de especial protección, dando cumplimiento a lo ordenado por el Tribunal Supremo. El cambio ha sido publicado íntegramente en el Boletín Oficial de la Provincia de Almería y pone fin, al menos desde el punto de vista del planeamiento, a una anomalía que durante años mantuvo una cobertura urbanística incompatible con las resoluciones judiciales.

La modificación se ha producido tras una intensa presión judicial y bajo la amenaza de sanciones personales al alcalde, que se enfrentaba a multas periódicas por el incumplimiento del fallo. Con esta actuación, el Consistorio considera ejecutada la parte urbanística de la sentencia y refuerza la protección ambiental del enclave.

Un conflicto que se arrastra desde la burbuja inmobiliaria

El caso de El Algarrobico se remonta a los años de la expansión inmobiliaria, cuando se autorizó la construcción de un hotel de 411 habitaciones a escasos metros del mar, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Desde entonces, el edificio se convirtió en el símbolo más visible del enfrentamiento entre el urbanismo descontrolado y la defensa del litoral.

A lo largo de más de dos décadas, los tribunales han reiterado que el suelo tenía un elevado valor ecológico y no podía ser urbanizable. Sin embargo, el planeamiento municipal mantuvo durante años una clasificación incompatible con estas sentencias, alimentando una compleja maraña judicial que ha pasado por numerosas resoluciones y recursos.

Con la reciente modificación del PGOU, esa contradicción desaparece sobre el papel: el hotel se asienta ahora en un suelo que oficialmente nunca debió ser urbanizable. Pero la solución sigue incompleta.

El edificio sigue en pie

Pese a la nueva protección del paraje, el Ayuntamiento ha dejado caducar el expediente para anular la licencia de obras concedida en su día a la promotora. Esto obliga, si se quiere invalidar formalmente dicha licencia, a iniciar un nuevo procedimiento administrativo, con el consiguiente riesgo de más retrasos y nuevos recursos judiciales.

En la práctica, el suelo queda blindado desde el punto de vista urbanístico y ambiental, pero el edificio continúa en pie y sin un calendario claro para su demolición.

El caso de El Algarrobico vuelve así a evidenciar las consecuencias de una mala planificación territorial: los errores urbanísticos no solo degradan el paisaje, sino que generan conflictos legales que pueden prolongarse durante décadas. Hoy el paraje está protegido en los documentos oficiales. La gran incógnita, sin embargo, sigue proyectándose sobre la playa de Carboneras: qué ocurrirá finalmente con el hotel que nunca debió construirse.



Compártelo

No te pierdas ninguna noticia. Suscríbete a nuestro canal de Whatsapp.



Más noticias de Cabo de Gata



Lo más leído de la semana

Compártelo

La Crónica del Parque, una comunicación independiente, plural, objetiva, útil e interesante para todos nuestros lectores y lectoras.