María del Mar Vázquez Agüero, la insigne alcaldesa de Almería, es el ejemplo perfecto de que la formación continua también sirve para alcanzar el equilibrio entre currículum y nómina. Psicóloga de título, neuropsicóloga de posgrado y política de vocación, ha sabido aplicar sus conocimientos a la vida pública: entender la mente del votante, educar la paciencia del contribuyente y gestionar con destreza el impacto emocional de ver muy bien reflejada en su nómina municipal la nada despreciable cantidad de 91.101,61€/año.
Su carrera política es una escalera bien subida, peldaño a peldaño, siempre en ascenso y sin vértigo: turismo, cultura, economía, presidencia… hasta llegar a la alcaldía, donde culmina la teoría con la práctica y el servicio público con uno de los salarios más altos del municipalismo español. Primera alcaldesa de Almería, sí; pero también pionera en demostrar que gobernar una ciudad puede ser un ejercicio de vocación… siempre que esté remunerado como Dios manda.







