El coordinador provincial del Partido Animalista PACMA en Almería, Eduardo Milla, reclama la paralización inmediata de las obras de la macro urbanización que se están ejecutando en el entorno del Parque Natural de Cabo de Gata, tras documentar la destrucción de, al menos, dos ejemplares de Ziziphus lotus (azufaifo), especie protegida por la normativa comunitaria.
PACMA ha remitido ya un escrito tanto a la Junta de Andalucía como a la Guardia Civil solicitando la suspensión cautelar de los trabajos, al considerar acreditada la afección directa a flora protegida y a más de 12 hectáreas de terreno incluido en el espacio natural, donde se localizan dos hábitats de interés comunitario.
«Las obras están siendo el mayor atentado medioambiental de la historia del Parque Natural» explica Milla. La formación política también ha reclamado la elaboración de un nuevo estudio actualizado sobre las comunidades vegetales presentes en la zona afectada. Según recuerdan, la Junta de Andalucía se basa en un informe de 2005 para justificar la supuesta falta de valor ambiental de estos hábitats, al considerarlos deteriorados.
«Esto plantea dos problemas muy graves: el primero, utilizar un estudio de hace más de dos décadas para determinar el valor ambiental de una zona que puede haberse regenerado con el paso del tiempo; y el segundo, que la Junta de Andalucía no es competente para decidir si un hábitat de interés comunitario carece de importancia, una valoración que corresponde exclusivamente a la Unión Europea», señala el coordinador.
Desde PACMA recuerdan que existen precedentes judiciales en esta materia, como la anulación por parte del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía del intento de la Junta de desproteger parte del LIC Artos del Ejido, precisamente por falta de competencias.







