En un comunicado, Movimiento Sumar Almería ha manifestado «Su más firme condena a la actuación llevada a cabo por el Ayuntamiento de Níjar en el desalojo de decenas de personas migrantes en la localidad de San Isidro, una intervención que consideramos precipitada, insensible y carente de las mínimas garantías de respeto a la dignidad y a los derechos humanos».
Según el texto recibido por La Crónica del Parque «En primer lugar, denunciamos la ausencia de un aviso previo adecuado a la mayoría de las personas afectadas. Numerosos migrantes se encontraban trabajando en los invernaderos cuando se ejecutó el desalojo, lo que les impidió organizar su salida de forma ordenada y recoger sus enseres personales. Esta falta de comunicación evidencia una grave irresponsabilidad por parte del Ayuntamiento y una absoluta falta de respeto hacia personas que, pese a su situación administrativa o residencial, también son sujetos de derechos.
En segundo lugar, consideramos especialmente grave que la actuación municipal se haya producido aprovechando la ausencia de los residentes, dejando a muchas personas al regresar sin pertenencias y en una situación de desamparo total. Este proceder no solo resulta indigno, sino profundamente insensible, y contrasta con cualquier mínimo estándar de intervención social responsable.
Asimismo, queremos expresar nuestra preocupación por la dudosa legalidad del desalojo realizado en la finca y el chalet anexo al primer desalojo, donde, según han denunciado organizaciones sociales, no existía notificación previa ni ningún procedimiento garantista. Las administraciones públicas deben ser las primeras en cumplir escrupulosamente la legalidad y velar por los derechos fundamentales, y no en bordearlos».
Movimiento Sumar Almería subraya además que estos desalojos se están produciendo sin una alternativa habitacional estable y duradera para los migrantes afectados. Ofrecer alojamientos de emergencia de carácter provisional no puede considerarse una solución real. Las personas afectadas necesitan recursos habitacionales dignos, estables y acompañados de intervención social, no respuestas improvisadas que únicamente desplazan el problema de un lugar a otro.
De otra parte, la organización ha mostrado «su pleno respaldo a las organizaciones no gubernamentales que trabajan diariamente con la población migrante en el Levante almeriense y que han denunciado las formas y el fondo de esta actuación. Su labor es imprescindible para garantizar derechos, acompañar procesos de inclusión y evitar que situaciones de extrema vulnerabilidad deriven en exclusión crónica».
Finalmente, el comunicado insiste «en que el chabolismo y la infravivienda en Níjar y en el conjunto de la comarca no son hechos aislados, sino un problema estructural que requiere políticas públicas coordinadas entre el Ayuntamiento de Níjar, la Junta de Andalucía y el Gobierno central. A ello debe sumarse una exigencia clara a los empresarios agrícolas para que asuman su responsabilidad y garanticen alojamientos dignos a las personas que trabajan en sus explotaciones».
«Sin soluciones estructurales, los desalojos solo perpetúan la injusticia. Por eso, desde Movimiento Sumar Almería reclamamos políticas valientes de vivienda, inclusión social y derechos humanos que sitúen en el centro la dignidad de las personas», concluye el comunicado.







