Este viernes, 13 de febrero, el fuerte viento asociado al temporal que afectó a la provincia de Almería golpeó con especial intensidad el barrio de Cabo de Gata, dejando su huella en varias infraestructuras y bienes públicos y privados. Las rachas de viento han superado en muchos momentos los 90 km/h, provocando diversos incidentes vinculados directamente a la virulencia del fenómeno atmosférico que mantiene activados avisos meteorológicos en gran parte del territorio provincial.
Entre los daños registrados, ha caído parte del muro perimetral que rodeaba el histórico Torreón de San Miguel, un emblemático elemento arquitectónico del núcleo de Cabo de Gata que forma parte del paisaje cultural y turístico del parque natural. El desprendimiento se produjo a causa de las fuertes rachas de viento que han azotado la zona durante toda la jornada.
Desde el Ayuntamiento de Almería se ha confirmado que no se han producido daños personales ni materiales más allá de este colapso, y que la Policía Local ha acordonado la zona afectada para evitar riesgos a peatones y visitantes.
El muro afectado formaba parte del vallado exterior del torreón, aunque —según fuentes municipales— no tenía valor arquitectónico ni histórico significativo, y estaba previsto que fuera eliminado en el contexto de las obras de rehabilitación integral del edificio. Este proyecto contempla convertir el torreón en un punto de información turística del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, preservar su estructura principal y dotarlo de un mirador en su cubierta desde el que contemplar la bahía, el propio Cabo y las salinas.
Asimismo, ya se ha notificado tanto a la empresa adjudicataria como al aparejador responsable de los trabajos para que procedan a las actuaciones pertinentes en el entorno.
El temporal de viento que ha originado esta incidencia forma parte de una serie de fenómenos adversos que han afectado a la provincia en los últimos días, con rachas huracanadas y lluvias que han generado otros problemas, como desprendimientos en centros educativos y acumulación de arena en vías urbanas, además de la necesidad de activar medidas preventivas en distintos municipios.
En todo caso, la caída del tramo de muro pone de manifiesto la vulnerabilidad de determinados elementos patrimoniales y urbanos frente a fenómenos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes en el contexto de los cambios climáticos, y subraya la importancia de las obras de consolidación y adaptación prevista para el Torreón de San Miguel, que buscan no solo conservar el patrimonio sino también dotarlo de usos adecuados para la comunidad y visitantes.








