Discurre Andalucía por una especie de salón de sorteos donde cada día sus gobernantes, cuales Niños de San Ildefonso, nos cantan millones y más millones con destinos dispares para situar a esta tierra, según ellos, a la cabeza, vanguardia, progreso, bienestar y desarrollo de casi todo.
Son malos tiempos para la lírica, mas aquí no “contra las rocas se estrellan mis enojos”, como interpretaban los siempre recordados Golpes Bajos, genuinos representantes de la Movida viguesa, sino contra las encuestas que cada día se publican sobre la composición del futuro parlamento andaluz, con las dos grandes formaciones políticas a la baja. Una Cámara donde la demoscopia constata una tendencia a la fragmentación en la próxima Legislatura con la incorporación de parlamentarios a la izquierda del PSOE procedentes de Adelante Andalucía y Por Andalucía.
Aun cuando el PP de Juanma Moreno resulta ganador indiscutible en todas ellas, su victoria no sería suficiente para revalidar la mayoría absoluta que ahora ostenta en la Cámara andaluza. Por detrás, VOX y PSOE se encuentran prácticamente igualados en estimación de voto, a sólo menos de tres puntos porcentuales de apoyo a favor de los socialistas.
El efecto María Jesús Montero, a pesar de lo que esta semana escribía un destacado líder socialista almeriense titulando “gana por goleada”, no hace más que confirmar la debacle del PSOE en Andalucía con semejante “apoyo”, pues los sondeos señalan que podría perder hasta 6 parlamentarios si hoy se celebrasen las elecciones. Hasta tanto, permanezcan atentos a la pantalla, pues inclusive a esa fecha asistiremos a un interminable relato por parte de una bien nutrida y retribuida cuadrilla de rapsodas intentando convencernos de sus respetivos postulados.
Una crónica donde sería deseable que los glosadores no utilicen a los ciudadanos como rehenes de sus políticas o intereses, prestando más atención a los problemas de esta tierra que son diversos y notorios. Lo de Andalucía va bien parece ser sólo para aquellos a los que siempre les ha ido bien.








