Almería volvió a teñirse de morado con motivo del Día Internacional de la Mujer, en una jornada en la que miless de personas recorrieron las principales calles de la ciudad para exigir avances reales en igualdad y denunciar las diferentes formas de violencia que siguen afectando a las mujeres.
La movilización estuvo encabezada por un grupo de mujeres que portaban la pancarta principal, tras la que se situó el resto de participantes. A lo largo del recorrido se escucharon consignas feministas y se pudieron ver numerosas pancartas en contra de la violencia machista y de lo que las organizaciones convocantes califican como “violencia patriarcal, judicial y estructural”.
Uno de los elementos más destacados de la marcha fue la presencia de la batucada Kalima du Samba, formada por más de medio centenar de mujeres que marcaron el ritmo de la manifestación con sus tambores, aportando un ambiente reivindicativo pero también de unión y celebración colectiva.
La movilización concluyó en el Anfiteatro de la Rambla, donde se procedió a la lectura de un manifiesto. En él se recordó el significado histórico del 8 de marzo y se subrayó la importancia de mantener viva la lucha por los derechos de las mujeres, más de medio siglo después de que Naciones Unidas reconociera oficialmente esta jornada.
Durante el acto final también se denunciaron las persistentes desigualdades de género y los casos de violencia machista, señalando que muchas víctimas continúan encontrando obstáculos en los procesos judiciales o sufren cuestionamientos públicos. Las organizadoras insistieron en la necesidad de seguir impulsando un feminismo “organizado, diverso e interseccional” que permita avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
La jornada reivindicativa volvió así a situar a Almería entre las ciudades que se suman cada año a las movilizaciones del 8M, una fecha que se celebra en todo el mundo para visibilizar la lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres.































