Las asociaciones Amigos de la Alcazaba y Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar han formalizado un convenio de hermanamiento con el que consolidan una relación de colaboración que se prolonga desde hace años en la defensa del patrimonio natural y cultural de la provincia. El acuerdo, firmado ante más de sesenta personas pertenecientes a ambos colectivos, establece un vínculo estable de amistad y cooperación para compartir experiencias, coordinar iniciativas y desarrollar proyectos conjuntos, en beneficio del Parque Natural y del conjunto del patrimonio almeriense.
La rúbrica del convenio tuvo lugar durante un itinerario que recorrió distintos enclaves emblemáticos del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, una jornada concebida para analizar sobre el terreno el estado actual de algunos de sus espacios más representativos y reflexionar sobre los retos pendientes en materia de conservación.
Un recorrido con mirada crítica por el Parque Natural
El itinerario estuvo guiado por Juan Antonio Muñoz, docente e investigador especializado en patrimonio medioambiental y etnográfico, con especial conocimiento de la cultura del agua y la arquitectura de piedra seca. Junto a él participaron como guías María Teresa Pérez y Francisco Verdegay, por parte de Amigos de la Alcazaba, y Julián Vera, presidente de Amigos del Parque Natural.
La primera parada tuvo lugar en Las Amoladeras, donde se abordó la interpretación del sistema dunar y su vegetación, así como la práctica desaparición de las dunas como consecuencia de la extracción masiva de arena en el pasado. Posteriormente, el mirador de Las Salinas permitió conocer la historia y relevancia de las salinas, así como el funcionamiento de los huertos dunares, hoy prácticamente extinguidos.
A lo largo del recorrido, las explicaciones pusieron de relieve la intensa vida natural y humana que ha albergado históricamente el Parque: agricultura, ganadería, pesca, minería y actividad salinera, todas ellas condicionadas por la escasez de agua y por una gestión tradicional basada en el aprovechamiento respetuoso de este recurso.
Patrimonio defensivo, cultura del agua y etnografía
La visita al torreón de San Miguel se centró en la historia de esta fortificación y en su próxima restauración, un proceso en el que ambas asociaciones han tenido un papel muy activo, primero denunciando su deterioro y después realizando alegaciones al proyecto para garantizar el respeto al medio y a sus valores patrimoniales.
El itinerario continuó por las instalaciones salineras y el conjunto de aljibes del Campillo de Doña Francisca, un ejemplo destacado de la cultura del agua del Parque y del patrimonio etnográfico que, según señalaron los participantes, sigue siendo uno de los grandes olvidados en las políticas de conservación.
El Cortijo del Fraile, eje del hermanamiento
La jornada continuó con la visita al Cortijo del Fraile, uno de los símbolos más reconocibles del patrimonio almeriense. En este enclave intervinieron ambas asociaciones, destacando su papel decisivo en la defensa del cortijo, desde la denuncia de su estado ruinoso hasta la consecución de su protección legal y posterior adquisición pública.
A continuación, el equipo redactor del Plan Director del Cortijo del Fraile, encabezado por Carlos Corredera, explicó el estado actual del proyecto tras la compra del inmueble y su finca por parte de la Diputación Provincial de Almería. El plan aspira no solo a la restauración del edificio, sino a dotar al conjunto de un uso permanente que lo integre en un modelo de desarrollo sostenible del Parque Natural. Cabe destacar que este equipo hace una defensa muy relevante del protagonismo de los pueblos del Parque Natural y de asociaciones como Amigos de la Alcazaba y Amigos del Parque en su diseño.
La última parada de este viaje de hermanamiento tuvo lugar en la Torre de los Alumbres, una fortificación renacentista que, pese a celebrar cinco siglos de historia, continúa en estado ruinoso, al igual que otros elementos defensivos del Parque como el castillo de San Pedro, situación denunciada reiteradamente por ambas asociaciones.
Un compromiso compartido con el futuro del Parque
La jornada sirvió para constatar la extraordinaria riqueza natural, histórica y etnográfica del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, pero también la magnitud del trabajo pendiente para garantizar su conservación. En este contexto, el convenio de hermanamiento entre Amigos de la Alcazaba y Amigos del Parque Natural se perfila como una herramienta clave para reforzar la acción conjunta, la presión institucional y la sensibilización social.
En declaraciones efectuadas a La Crónica del Parque, ambas asociaciones han reiterado su compromiso de seguir colaborando conjuntamente y de forma cada vez más intensa, en procesos como el Plan Director del Cortijo del Fraile, participando en mesas de trabajo y aportando propuestas para que los usos futuros del Sitio Histórico sean coherentes con sus valores culturales, ambientales y paisajísticos.
El acuerdo simboliza, en definitiva, una alianza ciudadana en defensa del patrimonio común, con la vista puesta en un modelo de conservación que combine protección, conocimiento y participación social.






























