El sistema de regulación del acceso de vehículos a las playas de poniente de San José, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, ha registrado un descenso en el número de coches durante los primeros días de funcionamiento de la campaña estival. En concreto, durante el pasado mes de junio accedieron 5.333 vehículos, lo que supone una reducción del 3,81 % respecto al mismo periodo del año anterior.
El dispositivo, que este año comenzó el 20 de junio y permanecerá activo hasta el 27 de septiembre, tiene como objetivo compatibilizar el disfrute turístico de algunos de los enclaves más visitados del parque con la conservación de sus valores ambientales. La regulación afecta a playas y calas como Genoveses, Mónsul, Barronal, Media Luna y Cala Carbón, donde el acceso en vehículo privado está limitado mediante un sistema de control de aforo.
Según los datos difundidos por la Junta de Andalucía, la media diaria fue de 485 vehículos durante los primeros días del operativo, frente a los 554 vehículos diarios registrados en el mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, se contabilizaron 211 vehículos menos que en junio de 2025, a pesar de que el control permaneció activo un día más.
El acceso a estas playas se realiza mediante el pago de un ticket de seis euros por vehículo, dentro de un sistema que permite una capacidad máxima de 399 plazas de aparcamiento en rotación. Esta regulación persigue evitar la saturación de uno de los espacios naturales más sensibles del litoral mediterráneo, reduciendo el impacto del tráfico sobre la vegetación, los sistemas dunares y otros hábitats protegidos, además de prevenir el estacionamiento desordenado y garantizar el acceso de los servicios de emergencia.
Como principal novedad de la campaña de este verano, la Junta de Andalucía ha ampliado en media hora el horario de acceso por la mañana, manteniendo abierta la barrera hasta las 11:30 horas en lugar de las 11:00. La modificación responde a la experiencia de campañas anteriores, en las que el aforo no se completaba antes de esa hora, permitiendo así optimizar la gestión del acceso sin aumentar el número máximo de vehículos autorizados.
El descenso registrado durante el inicio de la temporada estival refleja una menor presión sobre estas playas de acceso regulado, un sistema que se ha consolidado como una herramienta fundamental para compatibilizar la actividad turística con la protección del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, favoreciendo un uso sostenible de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la provincia de Almería.







