Entre las especies que forman parte de la extraordinaria biodiversidad del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar existe un pequeño habitante que suele pasar completamente desapercibido. Se trata del camaleón común (Chamaeleo chamaeleon), uno de los reptiles más singulares de la fauna almeriense y el único lagarto arborícola presente de forma natural en Europa.
Su capacidad para confundirse con la vegetación, sus movimientos lentos y su costumbre de permanecer inmóvil durante largos periodos hacen que encontrar uno sea casi siempre cuestión de observar con mucha atención.
En Almería, además, la especie está presente en buena parte del litoral. Se han localizado ejemplares en diferentes puntos de la provincia, incluyendo zonas del entorno de Cabo de Gata, San José, El Pozo de los Frailes, Aguamarga y Rodalquilar, además de otros espacios costeros.
Un reptil perfectamente adaptado al paisaje almeriense
El camaleón común está especialmente ligado a zonas costeras con vegetación arbustiva, matorrales y árboles, donde encuentra refugio y alimento. Su capacidad de cambiar de color es probablemente su característica más conocida, aunque esta transformación no sirve únicamente para camuflarse: también está relacionada con su estado fisiológico y con la comunicación entre individuos.
Sus ojos pueden moverse de manera independiente, permitiéndole controlar simultáneamente diferentes puntos de su entorno. Y cuando localiza una presa, utiliza una de sus herramientas más sorprendentes: una lengua que puede proyectar a gran velocidad para capturar insectos.
En Cabo de Gata, estos pequeños reptiles pueden aparecer en zonas de vegetación próximas a la costa. Incluso se han observado ejemplares en lugares muy cercanos a la línea de playa, demostrando la capacidad de esta especie para adaptarse a los particulares ambientes del litoral almeriense.
El paisaje árido del sureste peninsular no constituye, por tanto, un obstáculo para este animal. Al contrario, determinadas formaciones de matorral y vegetación mediterránea proporcionan refugios y zonas adecuadas para su supervivencia.
Una especie que necesita protección
Aunque el camaleón está presente en numerosos puntos del litoral almeriense, su conservación requiere atención. Entre sus principales amenazas se encuentran los atropellos, la captura de ejemplares y la transformación de sus hábitats naturales.
Los atropellos constituyen un problema especialmente importante. Durante determinadas épocas del año, los machos aumentan sus desplazamientos en busca de hembras y pueden abandonar la vegetación para atravesar caminos y carreteras. En esos desplazamientos se encuentran especialmente expuestos al tráfico.
También es importante evitar coger o trasladar los ejemplares que puedan encontrarse en la naturaleza. Si un camaleón aparece en un jardín, junto a una carretera o cerca de una vivienda, lo recomendable es no molestarlo ni llevárselo, y permitir que continúe su recorrido siempre que no exista una situación evidente de peligro.
Encontrarse con uno de estos animales en Cabo de Gata constituye, en definitiva, un auténtico privilegio. Su presencia es una muestra más de la extraordinaria biodiversidad del Parque Natural y de la capacidad de la fauna para sobrevivir en uno de los territorios más áridos de Europa.
En un paisaje conocido por sus volcanes, sus acantilados, sus playas y sus fondos marinos, el camaleón recuerda que Cabo de Gata también esconde auténticos tesoros entre sus matorrales y pequeñas manchas de vegetación. Y quizá la mejor manera de descubrirlo sea precisamente esa: caminar despacio, observar con atención y esperar a que este pequeño habitante del litoral decida dejarse ver.








