El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar presenta este viernes una calidad del aire catalogada como «Regular», con un Índice de Calidad del Aire (ICA) de 154. El principal contaminante detectado son las partículas finas PM2,5, una situación que aconseja extremar las precauciones entre las personas especialmente sensibles a la contaminación atmosférica.
Los datos actualizados a las 12:00 horas reflejan que el contaminante predominante en el entorno del parque son las partículas PM2,5, con una concentración de 18 microgramos por metro cúbico (µg/m³). Estas partículas, de un diámetro inferior a 2,5 micras, pueden penetrar profundamente en el aparato respiratorio y afectar especialmente a personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, así como a niños, mayores y otros grupos vulnerables.
Recomendaciones para la población sensible
Aunque la calidad del aire no alcanza niveles considerados muy desfavorables, las autoridades sanitarias recomiendan que las personas sensibles reduzcan las actividades físicas intensas al aire libre mientras persista este episodio.
Entre las medidas preventivas figuran mantener cerradas las ventanas y puertas cuando sea posible, utilizar purificadores de aire en espacios interiores si se dispone de ellos y valorar el uso de mascarilla en personas especialmente vulnerables cuando deban permanecer en el exterior.
Las partículas finas, el principal problema
Las PM2,5 proceden tanto de fuentes de origen humano —como el tráfico, determinadas actividades industriales o la combustión— como de fenómenos naturales. En el sureste peninsular es relativamente frecuente que episodios de calima o intrusiones de polvo sahariano incrementen la concentración de partículas en suspensión, deteriorando temporalmente la calidad del aire incluso en espacios naturales alejados de grandes núcleos urbanos.
Una situación que conviene seguir de cerca
La calidad del aire puede variar de forma significativa a lo largo del día en función de la evolución del viento y de las condiciones atmosféricas. Por ello, los índices de calidad del aire se actualizan periódicamente y sirven como herramienta para que la población adapte su actividad cuando se registran episodios de contaminación.
En el caso del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, la situación actual no impide disfrutar de sus playas, senderos y espacios naturales, aunque sí aconseja que las personas pertenecientes a grupos sensibles adopten las medidas de precaución recomendadas hasta que mejoren las condiciones atmosféricas.







