El Pleno del Ayuntamiento de Níjar aprobó en la mañana de ayer, por unanimidad de todos los grupos municipales, una moción impulsada por la Asociación Vecinal de San José y El Pozo de los Frailes para abordar uno de los principales problemas del núcleo costero: la saturación de vehículos. La iniciativa plantea la habilitación de un aparcamiento disuasorio en la entrada de San José, con el objetivo de reducir el tráfico en el interior del núcleo urbano y mejorar tanto la seguridad vial como la calidad de vida de residentes y visitantes.
San José constituye uno de los principales enclaves turísticos del municipio y una de las puertas de acceso al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, lo que provoca una elevada afluencia de visitantes, especialmente en Semana Santa y durante el verano.
Según recoge la moción, esta presión ha derivado en: saturación del tráfico urbano, dificultades de aparcamiento, problemas para servicios básicos como recogida de residuos o emergencias, así como el impacto negativo en la calidad de vida y en la imagen turística
Además, la desaparición de solares que venían funcionando de facto como zonas de estacionamiento ha reducido significativamente la capacidad disponible para el estacionamiento de vehículos.
Propuesta: aparcamiento disuasorio y transporte lanzadera
La moción vecinal plantea una solución basada en dos ejes: la creación de nuevas plazas de aparcamiento, tanto dentro como en las inmediaciones del núcleo úrbano y la implantación de un sistema disuasorio en la entrada del pueblo, acompañado de transporte lanzadera hacia el centro. Asimismo, se propone que este punto funcione como nodo para los autobuses que se dirigen a las playas de acceso regulado .
Este modelo permitiría reducir la circulación interna, ordenar el acceso de visitantes y avanzar hacia una movilidad más sostenible.
Uno de los factores que agrava la situación es la inexistencia de conexiones de transporte público entre los núcleos del municipio, lo que hace que el vehículo privado sea prácticamente imprescindible para residentes y turistas . Esta circunstancia refuerza la necesidad de planificar soluciones estructurales y no únicamente medidas puntuales.
Durante la sesión plenaria, a petición de la portavoz socialista, Esperanza Pérez, la presidenta de la asociación vecinal, Carmen Fernández Peña, fue invitada a intervenir para defender la moción y exponer los motivos que justifican la propuesta, centrados en la urgencia de actuar antes de los periodos de máxima afluencia. El texto también subraya la necesidad de abrir procesos de participación con vecinos, sector turístico y administraciones, así como de realizar estudios técnicos sobre capacidad de carga y necesidades reales de estacionamiento.
Una aprobación sin efectos prácticos inmediatos
Pese al respaldo unánime, la aprobación de la moción tiene, por ahora, un carácter meramente declarativo y no implica la puesta en marcha inmediata de medidas concretas.
El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, señaló que la solución es compleja debido a las limitaciones derivadas de la protección ambiental del entorno, al tratarse de un espacio integrado en el parque natural. Asimismo, apuntó a la existencia de un aparcamiento privado en la localidad que, según indicó, presenta una ocupación media del 50% durante gran parte del tiempo. No obstante, el regidor expresó su voluntad de avanzar hacia un modelo urbano con “pueblos más libres de coches y más cómodos para los vecinos”.
Hacia un modelo de movilidad sostenible
Más allá de la cuestión del aparcamiento, la moción plantea un debate de fondo sobre el modelo de movilidad en enclaves turísticos sensibles.
Las propuestas incluyen: reducción progresiva del tráfico en zonas urbanas, protección ambiental del entorno, fomento de sistemas colectivos de transporte y planificación basada en criterios técnicos y sostenibles. En definitiva, se trata de equilibrar el atractivo turístico de San José con la habitabilidad del núcleo y la conservación de su entorno natural.
La aprobación unánime evidencia el consenso político sobre la existencia del problema. Sin embargo, el reto será traducir esta declaración de intenciones en medidas concretas -aunque sean de carácter provisional- antes de los próximos picos de afluencia turística.








