Endesa ha formalizado la cesión a la Junta de Andalucía de la estación de medición de la calidad del aire de La Granatilla, ubicada en el término municipal de Níjar. La instalación, situada en el entorno de Carboneras, pasará a integrarse plenamente en la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de Andalucía, reforzando el seguimiento ambiental de una de las zonas industriales más relevantes de la provincia de Almería.
La cesión incluye tanto la infraestructura como los equipos de medición, que permitirán continuar controlando de forma permanente los principales contaminantes atmosféricos y garantizar la obtención de datos fiables para evaluar la calidad del aire.
La estación de La Granatilla ha desempeñado durante años un papel relevante en el seguimiento ambiental del entorno de la antigua central térmica Litoral de Carboneras y de otras actividades industriales de la zona. Su incorporación definitiva a la red pública permitirá asegurar la continuidad de las mediciones tras el cierre de la instalación energética.
Seguimiento continuo de la atmósfera
La Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de Andalucía está formada por estaciones distribuidas por toda la comunidad autónoma que analizan de manera continua contaminantes como las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el dióxido de azufre (SO₂), los óxidos de nitrógeno (NO₂) o el ozono troposférico, entre otros. Estos datos permiten conocer el estado de la atmósfera, detectar posibles episodios de contaminación y adoptar medidas cuando resulte necesario.
En la zona industrial de Carboneras y Níjar, la estación de La Granatilla constituye uno de los puntos estratégicos para el control ambiental, junto con otras instalaciones de la red autonómica.
Un legado ambiental de la transición energética
La cesión de la estación se enmarca en el proceso de transición energética asociado al cierre de la central térmica de Carboneras. Además del desmantelamiento de las instalaciones de producción eléctrica, el mantenimiento de los sistemas de control ambiental constituye una garantía para que las administraciones continúen supervisando la evolución de la calidad del aire en el entorno.
La incorporación de estos equipos a la red pública permitirá conservar la serie histórica de datos y facilitará el trabajo de técnicos e investigadores encargados del seguimiento ambiental de la comarca.
Información pública y transparente
Los datos obtenidos por la Red de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de Andalucía son accesibles para la ciudadanía y constituyen una herramienta fundamental para conocer la evolución de la contaminación atmosférica, evaluar el cumplimiento de los objetivos de calidad del aire y diseñar políticas dirigidas a la protección de la salud y del medio ambiente.
Con esta cesión, la Junta de Andalucía refuerza los recursos destinados al control ambiental en una zona especialmente vinculada a la actividad industrial y a la transición hacia un modelo energético más sostenible.







