La Junta activa la vía para demoler El Algarrobico y recuperar el espacio protegido de Carboneras

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Cabo de Gata
La demolición del hotel de El Algarrobico da un nuevo paso adelante. La Junta de Andalucía ha iniciado el procedimiento de restablecimiento de la legalidad territorial sobre el complejo hotelero situado en la playa de El Algarrobico, en Carboneras, después de que el Ayuntamiento declarase nula la licencia de obras que permitió su construcción.

La actuación abre una nueva fase administrativa que tiene como finalidad última desmantelar el hotel, retirar las instalaciones asociadas y restaurar los terrenos protegidos. El edificio, de 411 habitaciones, permanece desde hace más de dos décadas frente al Mediterráneo como uno de los principales símbolos de la presión urbanística sobre el litoral.

La nulidad de la licencia desbloquea el procedimiento

El paso dado ahora por la Junta está directamente relacionado con la decisión adoptada por el Pleno del Ayuntamiento de Carboneras el pasado 7 de julio, cuando declaró nula la licencia concedida el 13 de enero de 2003 a la promotora Azata del Sol.

La decisión municipal se produjo después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía requiriese al Ayuntamiento que culminara el procedimiento de revisión de oficio de la licencia. El tribunal había advertido de las consecuencias derivadas de no ejecutar lo ordenado.

La nulidad del permiso era considerada un requisito fundamental para avanzar por la vía del restablecimiento de la legalidad. Con ella, la Administración autonómica dispone ahora de un nuevo marco para impulsar las actuaciones necesarias sobre el complejo.

El procedimiento contempla el desmantelamiento de los servicios, infraestructuras e instalaciones vinculadas al inmueble, la demolición del hotel y la restauración posterior de los terrenos, con el objetivo de recuperar los valores naturales del espacio protegido.

Más de veinte años de litigios

El Algarrobico se ha convertido durante este tiempo en uno de los casos más conocidos de conflicto entre desarrollo urbanístico y protección ambiental en España.

La construcción del hotel quedó paralizada y el inmueble permanece desde entonces prácticamente como una enorme estructura inacabada en primera línea de costa. Los terrenos forman parte del entorno del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y están sometidos a un régimen de protección que ha sido objeto de numerosos procedimientos administrativos y judiciales.

Durante estos años se han sucedido las sentencias, recursos y decisiones de las distintas administraciones, mientras el edificio continuaba ocupando un espacio especialmente sensible del litoral almeriense.

En junio de este año, el TSJA tuvo que intervenir nuevamente para reclamar al Ayuntamiento de Carboneras que culminara la revisión de oficio de la licencia. Finalmente, el Pleno municipal aprobó su nulidad el 7 de julio.

El proceso municipal ha estado además rodeado de polémica política y judicial. La Fiscalía Provincial de Almería abrió diligencias para investigar el aplazamiento de la primera votación sobre la nulidad de la licencia, celebrada en junio, después de que varios concejales apoyaran dejar el asunto sobre la mesa. La licencia fue finalmente anulada en la sesión posterior.

Un compromiso que se remonta a 2011

La apertura del expediente por parte de la Junta supone un nuevo movimiento en un proceso que las administraciones llevan años intentando encauzar.

En 2011, el Gobierno central y la Junta de Andalucía firmaron un protocolo específico para la recuperación de la playa de El Algarrobico. El acuerdo contemplaba avanzar hacia la demolición del hotel y la posterior restauración ambiental de la zona, mediante la colaboración entre ambas administraciones.

Más recientemente, el Gobierno central puso en marcha un procedimiento expropiatorio sobre los terrenos. La Junta se incorporó a ese expediente y reclamó que las distintas actuaciones administrativas se coordinaran para evitar nuevos obstáculos y avanzar hacia la recuperación del enclave.

La propiedad de los terrenos y las competencias de las distintas administraciones han sido durante años uno de los principales elementos de complejidad del proceso. Por ello, la demolición no depende únicamente de una decisión política, sino de la culminación de diferentes procedimientos administrativos, patrimoniales, urbanísticos y jurídicos.

El expediente no significa que el derribo sea inmediato

La apertura del procedimiento supone un avance, pero no significa que las máquinas vayan a entrar inmediatamente en El Algarrobico.

Ahora comienza una nueva fase administrativa destinada a determinar con precisión las actuaciones necesarias para restablecer la legalidad, establecer las obligaciones correspondientes y concretar el proceso de demolición y restauración.

La Junta pretende que el procedimiento se desarrolle con todas las garantías jurídicas para evitar que nuevas impugnaciones puedan paralizarlo. El objetivo final es que desaparezca definitivamente el edificio y que los terrenos puedan recuperar las condiciones naturales que tenían antes de su construcción.

Después de más de veinte años de controversias, el escenario es ahora diferente. La licencia que permitió levantar el hotel ha sido anulada y la Junta ha activado formalmente el procedimiento destinado a hacer efectiva la restitución de la legalidad.

El reto pendiente será convertir este nuevo expediente en una actuación material sobre el terreno y completar posteriormente la restauración ambiental. Para Carboneras y para el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, la demolición de El Algarrobico supondría poner punto final a uno de los conflictos urbanísticos y ambientales más prolongados de la provincia de Almería.



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