El alga asiática se ha convertido en uno de los mayores retos medioambientales del medio marino en el sur de Europa. La especie fue detectada por primera vez en 2016 en el Estrecho de Gibraltar. En la actualidad, se extiende desde Cabo de Gata hasta Puerto Sherry. Así, abarca prácticamente todo este litoral, causando cuantiosos daños al sector de la pesca, al ecosistema y también, a nivel turístico, a muchas playas de la provincia cuya limpieza tienen que realizar las administraciones municipales casi a diario.
La Junta de Andalucía ha informado de la aprobación del Plan de gestión frente al alga invasora. Un documento pionero, ya que Andalucía es la primera comunidad autónoma que lo aprueba, y que tiene como objetivo transformar esta amenaza ambiental en una oportunidad de futuro.
El documento integra objetivos generales, líneas estratégicas y actuaciones concretas que van desde su seguimiento, investigación o protocolos específicos para su retirada, entre otras medidas. También, como avance, desbloquea el futuro aprovechamiento como materia prima.
El documento se estructura en torno a cuatro grandes líneas estratégicas. La primera se dedica a la investigación, la innovación y el desarrollo, mientras que la segunda se centra en la vigilancia y el seguimiento del proceso de invasión, con actuaciones concretas como planes de inspección, prospecciones marinas y medidas de control biológico. La tercera línea estratégica está orientada a la educación ambiental, la sensibilización social y la formación, y la cuarta se ocupa de la gestión de la biomasa.







