El entorno de Cabo de Gata afronta un nuevo curso escolar sin el instituto de Secundaria que los vecinos llevan años reclamando. La propuesta pasa por construir un centro educativo en Pujaire, en el término municipal de Níjar, que permita atender a estudiantes de distintos núcleos de población situados entre Níjar y Almería capital.
La reivindicación tiene una dimensión que va más allá de la educación. Las familias consideran que disponer de un instituto próximo es una condición fundamental para mantener población joven, facilitar la vida de las familias y combatir la despoblación de unos núcleos caracterizados por la dispersión geográfica.
La plataforma ciudadana que impulsa el proyecto sostiene que existe terreno disponible para construir el centro y que la ubicación permitiría dar servicio a varios núcleos del entorno. Entre ellos se encuentran Pujaire, Ruescas, San José, Cabo de Gata, El Pozo de los Frailes, Barranquete y Cortijo Abajo.
El Ayuntamiento de Níjar también ha mostrado su respaldo a la iniciativa y asegura haber trasladado la necesidad a la Delegación de Educación de la Junta de Andalucía. Sin embargo, la Administración autonómica no ha concretado hasta ahora si contempla ejecutar el proyecto ni ha establecido un calendario para su posible construcción.
Desplazamientos diarios de hasta 45 minutos
La ausencia de un instituto obliga actualmente a muchos estudiantes de la zona a desplazarse diariamente fuera de sus localidades para continuar sus estudios. Según los vecinos, algunos trayectos pueden alcanzar los 45 minutos por trayecto, lo que supone aproximadamente una hora y media diaria de desplazamiento para los alumnos.
La situación resulta especialmente complicada para las familias que viven en pequeños núcleos alejados de los principales centros educativos. El problema no se limita al tiempo empleado en los desplazamientos, sino que condiciona también la organización familiar y puede influir en las decisiones sobre dónde fijar la residencia.
En algunos casos, los estudiantes pueden cursar parte de la Educación Secundaria en centros de la zona, pero posteriormente tienen que trasladarse a otros municipios para completar sus estudios.
Los vecinos consideran que esta situación supone una desventaja para las familias que viven en el entorno rural y costero de Cabo de Gata frente a quienes residen en las principales localidades de la provincia.
La plataforma defiende que la construcción del instituto permitiría reducir de forma considerable los desplazamientos y ofrecer a los jóvenes un centro educativo cercano a sus lugares de residencia.
Una parcela de casi 18.000 metros cuadrados
Uno de los principales argumentos de los vecinos es que existe una ubicación concreta para levantar el centro. La parcela propuesta en Pujaire cuenta con una superficie de alrededor de 17.800 metros cuadrados, según los datos recogidos en la reivindicación ciudadana.
La existencia de suelo disponible permitiría, a juicio de los promotores de la iniciativa, avanzar en la planificación de un equipamiento educativo que atienda las necesidades de varios núcleos.
El Ayuntamiento de Níjar ha confirmado su respaldo al proyecto y ha mantenido reuniones con representantes de la plataforma para analizar la necesidad de un centro de Secundaria para toda la zona. El Consistorio sostiene que Pujaire es una de las ubicaciones que podría reunir las condiciones necesarias para acoger el instituto.
La propuesta cuenta además con una denominación que resume su finalidad y su ubicación: Instituto Puerta del Cabo, un centro concebido como referencia educativa para los núcleos situados en torno al Parque Natural.
Educación como herramienta contra la despoblación
Para las familias, el problema no se puede analizar exclusivamente desde el punto de vista de las infraestructuras educativas. La ausencia de servicios públicos suficientes puede convertirse en un factor que favorezca la salida de población de los pequeños núcleos.
Los vecinos relacionan directamente la falta de un instituto con algunas decisiones familiares de trasladarse hacia zonas con una mayor oferta educativa y de servicios. El temor es que las familias jóvenes terminen abandonando localidades como Pujaire, Ruescas o Cabo de Gata cuando sus hijos alcanzan la edad de estudiar Secundaria.
La situación resulta especialmente significativa en una zona que combina una importante actividad turística con núcleos de población permanente y una elevada dispersión territorial. Para los vecinos de Cabo de Gata, combatir este fenómeno requiere garantizar servicios básicos durante todo el año. Y la educación ocupa un lugar central entre esas necesidades.
La Junta asegura que la escolarización está garantizada
La Administración autonómica sostiene que actualmente la escolarización del alumnado de la zona está garantizada mediante los centros de referencia y los recursos existentes. Educación señala además que continúa priorizando las necesidades de infraestructuras educativas en función de las demandas que se presentan.
Sin embargo, la Junta no ha concretado si tiene previsto construir el instituto de Pujaire, qué inversión requeriría la actuación o qué calendario podría manejar para su ejecución. La falta de una fecha concreta mantiene abierta la reivindicación vecinal. La oferta educativa oficial de la provincia para el curso 2026/2027 incluye, entre otros, el IES Campos de Níjar, situado en Níjar, pero no contempla un nuevo instituto en Pujaire o en el entorno inmediato de Cabo de Gata.
Para las familias, por tanto, el comienzo de cada curso vuelve a plantear el mismo problema: los estudiantes tienen plaza escolar, pero no disponen de un centro de Secundaria próximo a sus lugares de residencia.
La reivindicación del instituto se ha convertido así en una demanda relacionada no solo con la calidad de la educación, sino también con el derecho a vivir y formar una familia en los núcleos rurales y costeros de Cabo de Gata sin que la falta de servicios públicos obligue a marcharse.
Mientras los vecinos continúan reclamando avances y el Ayuntamiento de Níjar mantiene su apoyo al proyecto, la Junta de Andalucía todavía no ha puesto fecha a la construcción de un centro que, para las familias de la zona, podría convertirse en una herramienta fundamental para garantizar el futuro de estos núcleos.







