Desde hace meses, los vecindarios de los pueblos del Parque Natural de Cabo de Gata venimos participando en diversas acciones para tratar de mejorar la escasa y muy deficiente asistencia sanitaria que recibimos por parte del Servicio Andaluz de Salud.
Desde la Pandemia hemos visto como cada día se ha restringido más el horario de atención en nuestros consultorios médicos, hasta el punto de que, en muchas de nuestras poblaciones ya sólo se presta un servicio anecdótico, totalmente insuficiente, que deja en la cuneta -en un ámbito tan importante como es el de la asistencia primaria- a los vecinos y vecinas más vulnerables, con más edad, con enfermedades crónicas y con menos recursos económicos. Por no hablar de la asistencia sanitaria de urgencia, que sólo dispone de una ambulancia para el amplio territorio de la comarca de Níjar. Por eso, en sucesos muy recientes en los que la vida de las personas dependía de una rápida atención médica, la ambulancia ha tenido una respuesta de 1 hora, un tiempo totalmente inaceptable, más propio de países subdesarrollados que en el de los que participan en la Unión Europea.
Un poco de historia
La Coordinadora de Asociaciones Vecinales de los Pueblos de Cabo de Gata hemos puesto en marcha todo tipo de iniciativas para revertir esta situación. Hemos hecho comunicados dirigidos a la opinión pública, explicando detenidamente la situación que sufrimos. Hemos enviado escritos a la consejería competente de la Junta de Andalucía y a nuestro Ayuntamiento. Hemos recogido un total de 1.648 firmas entre nuestros vecindarios que han sido entregadas a la consejería de Salud. Pero la respuesta que recibimos fue solo el silencio o, lo que todavía es peor: declaraciones del delegado territorial de Almería, a través de los medios de comunicación, diciendo que en Níjar y los pueblos de Cabo de Gata la sanidad funcionaba perfectamente, como tenía que ser.
Sólo cuando decidimos la convocatoria de la manifestación para el día 8 de junio y gracias a la intermediación del Ayuntamiento, el delegado y su equipo directivo se reunió con los representantes vecinales. Eso sí: no para anunciar la mejora de la asistencia sanitaria en la comarca de Níjar, sino para informarnos de que estamos recibiendo la asistencia sanitaria que nos corresponde, para intentar enredarnos con datos sobre las fuertes inversiones que la Junta de Andalucía está haciendo en no sabemos qué y para explicar que no se contratan más médicos y enfermeras porque no los encuentran. Además, para explicarnos que nos tenemos que ir acostumbrando a lo que tenemos, porque esto es lo que hay. Así, tal cual, con la cara tan dura que le caracteriza. En otras palabras: que la culpa es del personal sanitario, que quiere salarios muy altos, y de los vecinos, que pedimos lo que en realidad no nos corresponde.
La Coordinadora es consciente de que la situación que padecemos los pueblos de Cabo de Gata no es muy distinta de la que existe en toda la comarca de Níjar y en muchas otras poblaciones de Andalucía. Quizás por eso, nos acompañarán en nuestra protesta asociaciones como la Asociación Almería por la Defensa del Paciente o la Asociación Vecinal “El Marquesado”, de Campohemoso. También se sumarán a nuestra protesta algunas fuerzas políticas como el Partido Socialista, Podemos y el Movimiento Sumar. Echamos en falta otras, que también representan a los vecinos de Níjar y que creemos que deberían haberse sumado a una movilización que sólo reivindica un derecho esencial para la ciudadanía, que va mucho más allá de las diferencias ideológicas y políticas. También echamos en falta a una representación de nuestro Ayuntamiento, porque más allá de cualquier otra consideración, debería estar al lado de sus vecinos y vecinas en un asunto de tanta importancia. Pero, en fin, cada uno se sitúa en el lugar que considera que debe colocarse. Los vecinos y vecinas nos limitamos a «tomar nota».
Nos han forzado a convertir la manifestación en una concentración
Pero, para desarrollar nuestra protesta, la Coordinadora Vecinal también se ha encontrado con obstáculos no esperados.
La subdelegación del Gobierno en Almería contestó oficialmente a nuestra comunicación de manifestación, autorizándola, pero también estableciendo unas condiciones que, en la práctica, impedían el ejercicio de este derecho.
En concreto y entre otras condiciones, la subdelegación del Gobierno nos exige:
1º) Que no se corte el tráfico en la carretera en ningún momento.
2º) Que TODOS los manifestantes portemos un chaleco amarillo reflectante.
3º) Que hagamos la manifestación “en fila de a dos”.
La subdelegación también nos comunicó que, en caso de incumplir estas condiciones, podríamos ser objeto de fuertes multas.
Es evidente que tales condiciones, que se nos imponen bajo la justificación “de proteger la seguridad de los manifestantes”, realmente hacen imposible la manifestación que habíamos planeado.
Esta decisión administrativa resulta indignante, porque, durante varios días al año, con el auxilio de la Guardia Civil e incluso sin él, se corta el tráfico en nuestras carreteras para la celebración de diversas pruebas deportivas y sin imponer estas condiciones tan restrictivas.
Ante esta situación, la Coordinadora de Asociaciones Vecinales ha decidido reconvertir nuestra propuesta en una CONCENTRACIÓN ESTÁTICA en el punto que estaba previsto para el inicio de la manifestación, en el Bar Marea. Sin hacer cortes de tráfico, tal y como nos exige la subdelegación del Gobierno. Y pedimos a todos los vecinos y vecinas que respeten estas condiciones, aunque no estemos de acuerdo.
Pero ahora lo importante es nuestra concentración: el domingo 8 de junio, a las 10:30 h. en El Pozo de los Frailes
Pero, a escasas horas de nuestra movilización, lo importante es que todos hagamos un esfuerzo y demos prioridad a la defensa de nuestro derecho a una asistencia sanitaria digna y suficiente por encima de cualquier otra cosa. No hay excusa: todos y todas tenemos el deber cívico de acudir mañana a esta cita, en la que nos jugamos mucho.
También debemos tener claro que mañana no se terminará nuestra lucha. Sólo será el comienzo de nuevas movilizaciones cívicas para defender, ni más ni menos, lo más importante que tenemos.








