La especie invasora Pinctada radiata ha sido localizada hasta Agua Amarga, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, en el avance hacia el oeste de una especie que los científicos siguen mediante una red de alerta temprana.
Una nueva especie marina de origen tropical está ganando terreno en el litoral de Almería. Se trata de la ostra perlífera Pinctada radiata, originaria del Mar Rojo, cuya presencia ha sido detectada ya hasta Agua Amarga, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Los investigadores advierten de que el calentamiento progresivo del Mediterráneo está favoreciendo las condiciones necesarias para su expansión por la cuenca occidental.
El avance de esta ostra forma parte de un fenómeno de mayor alcance. Una investigación coordinada por el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal del CSIC (IATS-CSIC) ha permitido reconstruir la evolución de la especie gracias a una red de 132 puntos de seguimiento distribuidos en ocho países mediterráneos. Los resultados confirman una expansión generalizada de Pinctada radiata por el Mediterráneo occidental, donde hasta hace pocos años sus apariciones eran mucho más aisladas.
Agua Amarga marca, de momento, el límite en Almería
En el caso de la costa almeriense, los datos obtenidos por los investigadores tienen una especial relevancia. Los registros más recientes alcanzan Agua Amarga, en el término municipal de Níjar, mientras que por ahora no se han constatado asentamientos de la especie más allá de este punto hacia el oeste.
Esto convierte al litoral del Cabo de Gata en uno de los puntos de vigilancia para conocer cómo continúa evolucionando la expansión de esta especie en el Mediterráneo español.
La presencia de Pinctada radiata no significa que toda la costa almeriense esté colonizada por igual. Precisamente uno de los objetivos de la investigación es determinar cuándo aparecen las larvas, dónde consiguen asentarse y hasta qué punto las condiciones ambientales permiten que las poblaciones se establezcan de manera permanente.
La especie llegó con la apertura del canal de Suez
Pinctada radiata no es una especie recién llegada al Mediterráneo. Su entrada se produjo después de la apertura del canal de Suez en 1869, convirtiéndose en una de las primeras especies de origen tropical que penetraron en el Mediterráneo a través de esta vía. Durante décadas su presencia se concentró fundamentalmente en el Mediterráneo oriental.
La novedad que preocupa ahora a los científicos es el cambio en su comportamiento biogeográfico. La especie está avanzando hacia el Mediterráneo occidental y las detecciones ya se extienden por las costas españolas desde el sur de Cataluña hasta Almería.
En España, los registros más antiguos de la red científica se remontan a 2016 en Baleares. Posteriormente apareció en las islas Columbretes, en Castellón, donde se constató su asentamiento en el medio natural, y los registros han continuado avanzando hacia el sur hasta alcanzar el litoral almeriense.
El Mediterráneo cada vez más cálido, un aliado para la expansión
Uno de los factores fundamentales detrás de este avance es el incremento de la temperatura del agua del Mediterráneo. Las especies tropicales encuentran cada vez condiciones más favorables para sobrevivir y reproducirse en zonas que anteriormente podían resultar demasiado frías. En el caso de Pinctada radiata, esta circunstancia se combina con su elevada capacidad de dispersión mediante larvas transportadas por las corrientes marinas.
El fenómeno constituye, por tanto, otro ejemplo de cómo el cambio en las condiciones ambientales del Mediterráneo está modificando progresivamente la composición de sus ecosistemas. La investigación científica considera a Pinctada radiata una de las especies invasoras más problemáticas del Mediterráneo por el impacto que puede llegar a generar sobre las comunidades autóctonas.
Para seguir la evolución de la ostra, los investigadores han utilizado colectores de larvas, unas estructuras sencillas que proporcionan una superficie sobre la que pueden asentarse los organismos transportados por las corrientes.
La metodología permite detectar la presencia de la especie antes incluso de que llegue a establecerse de forma visible en el medio natural, lo que convierte estos dispositivos en una herramienta de alerta temprana especialmente útil para el seguimiento de especies exóticas.
La red cuenta con 132 puntos de medición distribuidos por ocho países y en ella participan más de 70 investigadores de distintas instituciones y organismos dedicados al seguimiento y conservación del medio marino. Los registros analizados abarcan, en algunos casos, periodos superiores a una década.
Cabo de Gata, ante otro cambio en su ecosistema marino
La llegada de Pinctada radiata añade un nuevo elemento a la transformación que está experimentando el Mediterráneo almeriense. El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, uno de los espacios marinos de mayor valor ambiental de la provincia, se encuentra además sometido a múltiples presiones derivadas del aumento de las temperaturas, la actividad humana y la expansión de especies exóticas.
La detección de esta ostra en Agua Amarga no implica por sí misma un impacto inmediato sobre el ecosistema del parque, pero sí constituye una señal que los investigadores consideran relevante para conocer hasta dónde puede llegar la expansión de una especie tropical en un Mediterráneo cada vez más cálido.
El caso de Pinctada radiata vuelve a poner así el foco sobre una cuestión que afecta especialmente a Almería: el litoral de Cabo de Gata se encuentra en la primera línea de los cambios que está experimentando el Mediterráneo y se ha convertido también en un territorio fundamental para detectar y estudiar con antelación la llegada de nuevas especies invasoras.







