El Sindicato de Obreros del Campo–Sindicato Andaluz de Trabajadores (SOC/SAT) de Almería ha denunciado públicamente la muerte de Souane, trabajador agrícola que perdió la vida a mediados de agosto por un golpe de calor mientras trabajaba entre las 15 y 16 horas en una finca de Pujaire, en Cabo de Gata (Almería).
Según testimonios recogidos por la organización, el fallecimiento se produjo en horario prohibido por el convenio del campo y en condiciones extremas que vulneraban de forma flagrante la normativa de prevención de riesgos laborales. El sindicato subraya que se trata de “otra víctima más del terrorismo patronal en los campos de Almería”.
Souane llevaba más de veinte años trabajando en los invernaderos de la Comarca de Níjar. Su salario sostenía a su compañera y a sus cinco hijos en Senegal, que dependían económicamente de su trabajo. El SOC/SAT ha confirmado que ya el viernes posterior a su muerte acompañó a la familia a los juzgados de Almería y que pondrá todos sus medios jurídicos y humanos al servicio de los allegados para que este fallecimiento no quede en la impunidad.
La organización plantea una pregunta directa: “¿Por qué estaba Souane trabajando a esas horas con esas temperaturas?”. La respuesta, advierte el sindicato, se encuentra en la práctica habitual de empresarios que no respetan ni la jornada de verano marcada por el convenio ni las obligaciones básicas de prevención.
El comunicado recuerda las palabras de una responsable del Ministerio de Trabajo que, ante las denuncias sobre las condiciones extremas en los invernaderos, respondió que cuando acudía a la playa de San José no veía trabajadores dentro. El SOC/SAT replica que “en el coche de camino a la playa es bastante difícil ver a trabajadores dentro del invernadero, a más de 40 grados”.
La denuncia apunta también al descenso de la actividad de la Inspección de Trabajo en los meses de julio y agosto, lo que convierte al campo en una “auténtica ciénaga” donde “ya no se respeta nada”. Según el sindicato, durante el verano miles de trabajadores afrontan temperaturas superiores a los 40 grados sin acceso a agua potable, y centenares de ellos lo hacen sin alta en la Seguridad Social.
En muchos casos la causa es la falta de permiso de trabajo, y en otros la decisión deliberada de empresarios que mantienen a sus plantillas sin regularizar, conscientes de que “en agosto hay barra libre y se pueden ahorrar una cantidad importante en cotizaciones”.
SOC/SAT cita un estudio según el cual el fraude en las cotizaciones sociales en el campo de Almería supera los 50 millones de euros anuales. Una cifra que, recuerda el sindicato, equivale al coste de la ampliación del hospital más grande de la provincia. “¿Cuántos hospitales, ambulatorios o personal sanitario se podrían pagar con lo que la patronal asilvestrada roba a la clase trabajadora y que debería ingresar en las arcas de la Seguridad Social?”, se pregunta el comunicado.
Para la organización, la responsabilidad última recae en el Ministerio de Trabajo, que más allá de declaraciones públicas no ha implementado medidas efectivas. Reclaman un aumento del número de inspectores especializados en el campo, con formación específica y con instrucciones contundentes para no bajar la guardia en verano.
“Mientras esto no ocurra, quienes van a seguir poniendo los muertos y el sufrimiento es la clase trabajadora”, concluye el SOC/SAT.







