La organización Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia ante la Junta de Andalucía, la Fiscalía de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Níjar por la existencia de un vertedero ilegal de residuos agrícolas en una parcela situada en el paraje Boqueras Altas, en el Campo de Níjar, junto al cauce de la Rambla de Inox. La actuación se enmarca en la campaña Stop Vertidos Ilegales, impulsada por el colectivo ecologista.
Según la organización, el terreno, con una superficie de 13.018 metros cuadrados, alberga una acumulación incontrolada de plásticos de invernadero, grandes cantidades de rafia con restos vegetales, así como residuos considerados peligrosos, entre ellos tuberías de fibrocemento con posible contenido de amianto y un vehículo abandonado. Ecologistas en Acción no descarta además la presencia de envases fitosanitarios.
El colectivo advierte de que la ubicación del vertedero, en la llanura de inundación de la Rambla de Inox, supone un importante riesgo ambiental. En caso de lluvias torrenciales, los residuos podrían ser arrastrados aguas abajo, favoreciendo la dispersión de microplásticos y otros contaminantes hacia el acuífero del Campo de Níjar, la Rambla Morales y el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, espacios de alto valor ecológico.
Ecologistas en Acción recuerda que no se trata de un caso aislado y cita como precedente el vertedero ilegal de Las Palmerillas, en Roquetas de Mar, cuyo responsable fue condenado penalmente en 2025 por un delito agravado contra los recursos naturales y el medio ambiente. La organización considera que el caso de Boqueras Altas podría seguir un recorrido similar si se confirma la existencia de responsabilidades penales.
Entre las medidas reclamadas por la organización figuran la inspección urgente de la parcela y del cauce de la rambla, la retirada inmediata de los residuos mediante un gestor autorizado, la restauración ambiental de la zona, la identificación y sanción de los responsables y el refuerzo de la vigilancia para evitar nuevos vertidos ilegales en las ramblas del Campo de Níjar.
El colectivo ecologista sostiene que este tipo de vertidos constituye una amenaza para el medio ambiente y reclama una actuación decidida de las administraciones para prevenir su proliferación y garantizar una correcta gestión de los residuos agrícolas en una de las principales zonas de producción hortícola de Europa.







