La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, visitó recientemente las instalaciones de la Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar (CUCN), donde ha podido conocer de primera mano el sistema de gestión y distribución de agua desalada que abastece a buena parte del campo agrícola nijareño.
Durante la visita institucional, la ministra recorrió distintas infraestructuras hidráulicas vinculadas al regadío y al aprovechamiento sostenible del agua en una de las zonas más áridas de Europa, poniendo en valor el esfuerzo realizado por agricultores y comunidades de regantes para garantizar la viabilidad del sector agrícola en un contexto marcado por la sequía y la escasez de recursos hídricos.
Uno de los puntos destacados de la jornada fue la visita a la conocida balsa 9, considerada una infraestructura estratégica dentro del sistema de almacenamiento y distribución de agua desalada en el Campo de Níjar. Estas instalaciones forman parte del modelo impulsado en los últimos años para asegurar el abastecimiento agrícola mediante recursos no convencionales.
La Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar se ha convertido en una referencia nacional en el uso eficiente de agua desalada para regadío, especialmente en una comarca donde la agricultura intensiva depende en gran medida de la optimización de cada recurso hídrico disponible.
La visita también sirvió para poner de relieve la importancia de seguir desarrollando infraestructuras vinculadas a la desalación, el almacenamiento y la modernización de regadíos, cuestiones consideradas fundamentales para garantizar el futuro del sector agrícola almeriense.
El Campo de Níjar es una de las principales zonas productoras hortofrutícolas de la provincia y uno de los territorios más afectados por la falta de precipitaciones y la sobreexplotación histórica de acuíferos, circunstancia que ha obligado durante los últimos años a acelerar la transición hacia modelos basados en agua desalada y sistemas de riego más eficientes.
La presencia de la ministra en Níjar supone además un reconocimiento al papel estratégico que desempeña Almería en materia de innovación agrícola y gestión hídrica en zonas semiáridas, en un momento en el que el cambio climático y la sequía continúan marcando el futuro del sureste español.







