Plataformas ferroviarias de Andalucía Oriental, Castilla-La Mancha y Jaén reclaman que el tren siga vertebrando el territorio y rechazan sustituir servicios ferroviarios por trayectos en autobús. La provincia de Almería se enfrenta a un nuevo episodio de reducción de sus conexiones ferroviarias con Madrid. A partir del mes de septiembre está prevista la supresión del servicio ferroviario de la tarde entre Almería y la capital, que actualmente parte a las 15:30 horas, con la alternativa de realizar por carretera el tramo entre Almería y Linares-Baeza.
El recorte ha provocado la reacción de colectivos ferroviarios de Andalucía Oriental y Castilla-La Mancha y ha llegado también al Congreso de los Diputados, donde Sumar ha planteado al Gobierno si está dispuesto a adoptar alguna de las alternativas propuestas para evitar la pérdida de esta conexión.
La iniciativa parlamentaria plantea que el ferrocarril constituye un elemento esencial para garantizar la movilidad, favorecer la cohesión territorial y avanzar hacia un modelo de transporte más sostenible. En el caso de Almería, los promotores de la iniciativa consideran especialmente grave cualquier reducción de servicios debido al déficit histórico de conexiones ferroviarias que arrastra la provincia.
Proponen mantener el servicio mediante un Alvia
Entre las alternativas planteadas figura mantener el servicio de la tarde entre Almería y Madrid mediante un Alvia 730 híbrido, siguiendo el modelo del servicio de la mañana y realizando el recorrido por Almería, Granada y Madrid. La segunda opción consistiría en modificar los horarios de los trenes regionales y establecer los correspondientes transbordos en Granada, de manera que pudieran mantenerse los mismos horarios de salida y llegada que existen actualmente.
Una pregunta parlamentaria registrada en el Congreso por la coalición Sumar reclama al Gobierno que aclare si contempla alguna de estas soluciones para evitar el recorte de frecuencias y de conexión ferroviaria entre Almería y Madrid. La preocupación se extiende, además, al impacto que una reducción de las conexiones puede tener sobre una provincia periférica que depende especialmente de unas comunicaciones ferroviarias adecuadas tanto para la movilidad de sus habitantes como para sus relaciones económicas y territoriales.
Linares-Baeza se convierte en uno de los puntos centrales de la protesta
La situación de la conexión Almería-Madrid se encuentra directamente vinculada al futuro de Linares-Baeza, estación considerada por las plataformas ferroviarias como un nodo estratégico para Andalucía, Castilla-La Mancha y el conjunto de España.
El manifiesto suscrito el 5 de septiembre en la propia estación recuerda que Linares-Baeza llegó a registrar 260 circulaciones diarias, de las que 60 correspondían a servicios de viajeros y 200 a mercancías. Los colectivos denuncian que el progresivo deterioro de los servicios ha reducido drásticamente el papel ferroviario de este enclave.
Los firmantes consideran especialmente preocupante la situación de la línea Linares-Baeza-Moreda-Granada, que actualmente, según recoge el manifiesto, no dispone de ninguna circulación de viajeros. A su juicio, esta situación perjudica especialmente a estudiantes, trabajadores, visitantes y habitantes de las zonas rurales, al limitar sus posibilidades de desplazamiento mediante un transporte público, económico y sostenible.
Uno de los principales motivos de oposición es la posibilidad de sustituir parte de los desplazamientos ferroviarios por un servicio de carretera de reducida capacidad.
El manifiesto critica la propuesta de utilizar un microbús de 18 plazas para conectar determinadas localidades con Linares-Baeza, al considerar que el recorrido planteado no garantiza una conexión ferroviaria efectiva con Madrid y deja además fuera de cobertura a localidades almerienses como Gérgal y Fiñana.
Los colectivos ciudadanos defienden que la solución debe pasar por mantener el tren allí donde ya existe infraestructura ferroviaria y mejorar sus prestaciones, en lugar de sustituirlo progresivamente por desplazamientos por carretera.
En este sentido, el manifiesto reclama mantener los trenes por el corredor Guadix-Linares-Baeza, así como conservar las conexiones de Linares-Baeza y Vilches con Castilla-La Mancha y el corredor central hacia Madrid.
Nueve reivindicaciones para recuperar el papel del ferrocarril
El documento aprobado en Linares-Baeza recoge nueve grandes reivindicaciones. Entre ellas se encuentra la paralización del denominado baipás ferroviario por Montoro, la construcción del tramo Mora-Alcázar y la mejora de las conexiones entre Jaén, Linares-Baeza, Castilla-La Mancha y Madrid.
También se reclama conservar y mejorar las líneas convencionales, recuperar los trenes hacia Granada, garantizar los servicios entre Madrid, Alcázar de San Juan, Linares-Baeza y Almería y limitar los transbordos en autobús a los tramos estrictamente necesarios. El documento pide igualmente recuperar una frecuencia diaria por sentido que, según los firmantes, fue eliminada en enero del año pasado.
Entre las demandas figura asimismo la creación de un servicio de cercanías en la provincia de Jaén y la reapertura de la línea Almendricos-Guadix, con paradas en Baza, el Alto Almanzora y el resto de estaciones del trazado.
La última de las reivindicaciones se centra en el transporte ferroviario de mercancías. Los colectivos solicitan incrementar las circulaciones, recuperar la terminal de mercancías de Linares-Baeza y avanzar en la creación de un puerto seco que permita recuperar el carácter estratégico de la estación como nodo logístico del sur peninsular.
Una reivindicación que reúne a Almería, Jaén y Castilla-La Mancha
El manifiesto refleja así una creciente convergencia de las reivindicaciones ferroviarias de varias provincias y comunidades. Almería comparte con Jaén y Castilla-La Mancha la preocupación por la pérdida progresiva de servicios y por decisiones que, a juicio de las plataformas, pueden terminar debilitando corredores ferroviarios convencionales que consideran esenciales para la cohesión territorial.
El documento concluye reclamando que no se produzcan nuevas supresiones y reivindicando un modelo ferroviario capaz de conectar territorios, facilitar la movilidad cotidiana y contribuir a reducir el impacto ambiental del transporte.
El manifiesto cuenta con el respaldo de los ayuntamientos de la Estación Linares-Baeza, Almuradiel y Jódar, además de distintas plataformas y asociaciones ferroviarias de Jaén, Castilla-La Mancha, Granada, Guadix, Baza y Almería. Entre ellas figura la Plataforma Almeriense por el Tren Público, Social y Sostenible.
El debate queda ahora pendiente de la respuesta del Gobierno a la iniciativa registrada en el Congreso. Para Almería, la cuestión trasciende la pérdida de un tren concreto: está en juego la continuidad de una conexión directa con Madrid y, con ella, la capacidad de la provincia para disponer de una red ferroviaria que sus colectivos consideran insuficiente desde hace años.







