El precio del alquiler continúa disparado en Andalucía y la provincia de Almería tampoco escapa a una tendencia que está dificultando cada vez más el acceso a la vivienda, especialmente entre jóvenes y familias con rentas medias y bajas. Aunque Málaga y Sevilla siguen liderando los precios más elevados de la comunidad, el mercado inmobiliario almeriense también mantiene una evolución claramente alcista.
Los últimos datos del sector inmobiliario sitúan a Andalucía entre las comunidades autónomas donde más ha subido el alquiler en el último año. En el caso de Almería, el precio medio del arrendamiento alcanza ya los 9,35 euros por metro cuadrado, una cifra todavía inferior a provincias como Málaga o Sevilla, pero que confirma un incremento sostenido en el mercado provincial.
La presión del alquiler se deja sentir especialmente en la capital almeriense y en municipios costeros con fuerte componente turístico, donde la expansión de las viviendas de uso turístico y el descenso de la oferta residencial tradicional están reduciendo las opciones para quienes buscan alquiler de larga duración. Esta situación se traduce en contratos cada vez más caros, menor disponibilidad de viviendas y una creciente competencia entre inquilinos.
Mientras Málaga encabeza el ranking andaluz con precios que superan los 16 euros por metro cuadrado, Almería se mantiene en una posición intermedia dentro de la comunidad autónoma. Sin embargo, expertos del sector advierten de que la provincia está experimentando un cambio progresivo de modelo, con un incremento constante de los precios en zonas urbanas y costeras que amenaza con agravar los problemas de acceso a la vivienda en los próximos años.
El encarecimiento del alquiler se ha convertido además en uno de los principales asuntos del debate político andaluz. Las distintas formaciones plantean soluciones muy diferentes: desde la regulación de precios y la limitación de pisos turísticos hasta la liberalización del mercado y el aumento de la oferta mediante nuevas promociones de vivienda.
En paralelo, asociaciones vecinales y colectivos sociales alertan de que el aumento continuado de los alquileres está expulsando a numerosos residentes de barrios céntricos y zonas costeras, obligando a muchas familias a destinar una parte cada vez mayor de sus ingresos al pago de la vivienda.







