Andalucía ha registrado el primer fallecimiento por virus del Nilo Occidental de este año. La víctima es un hombre de 82 años, vecino de Dos Hermanas (Sevilla), que permanecía ingresado con una forma grave de la enfermedad. Con este caso, el número de personas diagnosticadas en la comunidad asciende a 17, de las que cinco presentan afectación neuroinvasiva y permanecen en estado grave.
La Consejería de Salud y Consumo ha informado de que el fallecido padecía patologías previas y desarrolló una meningoencefalitis asociada al virus del Nilo Occidental. El caso constituye la primera víctima mortal registrada en Andalucía durante la temporada de transmisión de 2026.
En total, se han confirmado 17 casos humanos en la comunidad autónoma. De ellos, 12 corresponden a formas leves de la enfermedad y cinco presentan manifestaciones neuroinvasivas, que son las que pueden ocasionar complicaciones graves como meningitis o encefalitis.
Ante la evolución de la situación epidemiológica, la Junta de Andalucía mantiene activado el sistema de vigilancia y control del virus del Nilo Occidental en los municipios considerados de mayor riesgo. Actualmente, 19 localidades andaluzas permanecen en situación de alerta, con un refuerzo de la vigilancia entomológica, epidemiológica y veterinaria, así como de las campañas de información dirigidas a la población.
Las actuaciones incluyen tratamientos para el control de mosquitos, seguimiento de la circulación del virus en aves y otros animales centinela, además de recomendaciones a los ayuntamientos para eliminar puntos de agua estancada donde puedan proliferar los insectos transmisores.
Cómo se transmite el virus
El virus del Nilo Occidental se transmite a las personas mediante la picadura de mosquitos del género Culex que previamente se han alimentado de aves infectadas, consideradas el principal reservorio del virus. La enfermedad no se transmite de persona a persona por contacto habitual.
La mayoría de las personas infectadas no desarrolla síntomas o presenta un cuadro leve con fiebre, dolor de cabeza, cansancio y molestias musculares. Sin embargo, una pequeña proporción, especialmente personas de edad avanzada o con enfermedades previas, puede desarrollar complicaciones neurológicas potencialmente graves.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de reducir el riesgo de picaduras mediante el uso de repelentes autorizados, ropa que cubra brazos y piernas durante las horas de mayor actividad de los mosquitos, la instalación de mosquiteras y la eliminación de recipientes con agua estancada en viviendas y jardines.
Asimismo, recomiendan acudir a un centro sanitario ante la aparición de fiebre alta, alteraciones neurológicas o síntomas compatibles con la enfermedad tras haber sufrido picaduras de mosquito en zonas de riesgo.







