El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 trabaja en un nuevo reglamento estatal de núcleos zoológicos que, a diferencia de la Ley de Bienestar Animal de 2023, sí incluirá a los perros de caza dentro de su ámbito de aplicación. La medida supondría un cambio relevante para miles de animales que hasta ahora quedaban fuera de los estándares generales de bienestar, alojamiento y control administrativo.
La exclusión de los perros utilizados en actividades cinegéticas de la ley aprobada hace dos años generó una fuerte contestación por parte de organizaciones de protección animal, que consideran que estos animales se encuentran entre los más expuestos al abandono y al maltrato. Desde entonces, los colectivos han reclamado que todos los perros, con independencia de su uso, cuenten con las mismas garantías legales.
El futuro real decreto sobre núcleos zoológicos —actualmente en fase de elaboración— regulará las condiciones mínimas de alojamiento, control sanitario y bienestar de los animales de compañía mantenidos en instalaciones con actividad económica, actualizando una normativa estatal que data de 1975 y que hoy convive con regulaciones autonómicas muy dispares.
Según ha trasladado la Dirección General de Derechos de los Animales a las entidades del sector, la intención es que el reglamento sea de aplicación a todos los perros, incluidos los empleados en la caza y en trabajos específicos, despejando así el riesgo de una nueva exclusión.
Se estiman unos 15.000 perros de caza en Almería
La relevancia de esta decisión es especialmente significativa en territorios con una fuerte implantación de la actividad cinegética, como Andalucía. Aunque no existe un censo público único, diversas estimaciones procedentes de entidades del sector y organizaciones protectoras sitúan el número de perros de caza en España entre los 700.000 y el millón de animales. Andalucía concentraría aproximadamente una cuarta parte de ese total, lo que permitiría estimar en torno a 180.000–250.000 perros en la comunidad.
Aplicando un reparto proporcional por población y superficie, en la provincia de Almería podrían existir entre 10.000 y 15.000 perros vinculados a la caza, una cifra orientativa que da idea del alcance potencial de la nueva regulación.
Campaña ‘Mismos perros, mismos derechos’.
Las organizaciones animalistas han celebrado el compromiso ministerial, aunque insisten en mantener la cautela hasta comprobar que la inclusión de los perros de caza quede reflejada de forma clara en el texto definitivo.
La campaña estatal ‘Mismos Perros, Mismos Derechos’, respaldada por más de 260 entidades y decenas de miles de firmas, defiende que el reglamento debe garantizar estándares homogéneos de protección y mecanismos efectivos de inspección para todas las instalaciones donde se mantengan perros.
Desde el movimiento animalista subrayan que este paso “no es definitivo”, pero sí supone una oportunidad para corregir desigualdades históricas en la protección de estos animales y facilitar la detección y persecución de situaciones de maltrato en rehalas, perreras y otros espacios ligados a la actividad cinegética.
El proceso de tramitación del real decreto continuará en los próximos meses, periodo durante el cual las organizaciones anuncian que realizarán un seguimiento técnico y público del texto para verificar que los compromisos adquiridos se convierten en obligaciones legales efectivas.







