La Comisión de Cultura del Congreso debatirá este martes 23 de septiembre la Iniciativa Legislativa Popular No Es Mi Cultura, un momento histórico para el movimiento animalista español. La plataforma, impulsada por AnimaNaturalis y más de 200 organizaciones, propone derogar la Ley 18/2013 que declara a la tauromaquia como “patrimonio cultural”.
Tras años de activismo y marchas multitudinarias, esta iniciativa ha logrado un respaldo social sin precedentes: 715.606 firmas entregadas en febrero de 2025, un 42% por encima del mínimo legal. De ellas, la Junta Electoral Central validó 664.777 rúbricas (32,91% más que las firmas conseguidas por la ILP taurina de 2012 que declaró la tauromaquia como Patrimonio Cultural, que sólo entregó 500.165 firmas validadas), cifra que se convierte, en palabras de Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis, en “664.777 razones éticas para dejar atrás una tradición que sangra nuestra dignidad”. Esta marea ciudadana obliga ahora al Parlamento a poner en el orden del día la reforma solicitada.
Estas firmas son la voz de una sociedad que exige coherencia democrática. La última encuesta de la Fundación BBVA (2025) ya reflejaba que el 70% de los españoles rechaza las corridas de toros, y un sondeo de IPSOS en 2023 señala que un 77% apoyaría su prohibición. Incluso el Ministerio de Cultura señalaba que en 2018 solo el 8% de la población asistió a algún festejo taurino, datos que confirman el creciente desinterés popular.
Con este respaldo masivo, los impulsores han exigido una respuesta urgente de los partidos. Cristina Ibáñez García, abogada de la Comisión Promotora, insiste en que “hemos logrado llevar al Parlamento la voz de cientos de miles de personas que no quieren que la tauromaquia siga protegida en nuestro país”, y reclama a los diputados que “respondan a esa demanda ciudadana y abran el camino hacia un cambio legislativo”.
Tras el debate en comisión, todos los ojos estarán puestos en los grupos parlamentarios. Aunque fuerzas como Sumar, ERC o Podemos apoyan la abolición de facto de la tauromaquia, la decisión final –su pase a trámite legislativo– puede depender del posicionamiento del PSOE. En cualquier caso, la ILP representa una victoria ciudadana en sí misma y un paso firme hacia una cultura más respetuosa con los animales.







