La iniciativa, desarrollada junto a la coalición Futuro en Común, busca combatir los discursos de desesperanza mediante la difusión de buenas noticias, experiencias transformadoras y relatos que pongan en valor la capacidad de la sociedad para construir alternativas.
Greenpeace ha puesto en marcha una iniciativa para promover una narrativa alternativa frente a los mensajes de desesperanza que, según plantea la organización, tienen una creciente presencia en el debate público y en las redes sociales. La propuesta se desarrolla en el marco de Futuro en Común, una coalición en la que participa Greenpeace, y pretende generar y extender contenidos que transmitan esperanza y posibilidades de cambio.
La iniciativa parte de una idea sencilla: las historias positivas también necesitan ser difundidas. Para ello, Greenpeace anima a personas interesadas, sean o no voluntarias de la organización, a participar en una red destinada a compartir y multiplicar contenidos considerados positivos en redes sociales.
Una red para hacer circular contenidos
El proyecto plantea la creación de una denominada Red de Diseminación, mediante la cual se producen contenidos que posteriormente circulan a través de una red de personas mediante WhatsApp. Quienes se incorporan pueden recibir contenidos adaptados a sus intereses y decidir posteriormente cuáles quieren compartir en sus propios entornos.
La propuesta pretende convertir una acción cotidiana como compartir o interactuar con una publicación en una forma de participación social. No se requiere experiencia previa ni formar parte de Greenpeace para participar.
El objetivo es que las historias que muestran iniciativas sociales, ambientales o comunitarias capaces de generar cambios positivos tengan también una mayor presencia en el espacio digital.
Nodos territoriales para difundir historias locales
La iniciativa contempla además una segunda vía de participación a través de los denominados Nodos Territoriales. En este caso, la finalidad es trabajar con contenidos de carácter más local y favorecer su circulación dentro de determinados territorios.
Greenpeace señala que se han activado nodos territoriales en Andalucía, Canarias, Euskadi y Valencia, y busca incorporar a personas vinculadas a organizaciones sociales o simplemente interesadas en colaborar.
La participación se plantea especialmente a través de Instagram, donde las personas integrantes de estas redes pueden interactuar con las publicaciones y contribuir a aumentar su difusión.
Frente a la desesperanza, una narrativa de futuro
La iniciativa de Futuro en Común se apoya en la idea de que la construcción de una sociedad más justa y sostenible también necesita una batalla cultural y comunicativa. Frente a los relatos que presentan el futuro desde el miedo, la impotencia o la resignación, la propuesta pretende visibilizar experiencias que demuestren que existen alternativas y que la acción colectiva puede producir transformaciones.
En este sentido, la campaña no se limita a pedir que se compartan contenidos, sino que plantea la creación de una comunidad capaz de hacer visibles otras historias y otras formas de entender el futuro.
La propuesta se presenta como una fórmula de activismo digital accesible, que permite participar desde cualquier lugar y sin necesidad de asumir una estructura organizativa formal. El objetivo final es multiplicar las conversaciones positivas y conseguir que estos relatos alcancen nuevos públicos. Más información en: greenwire.greenpeace.es







