Los principales partidos de la izquierda andaluza han descartado de forma rotunda facilitar la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía. La posición fue trasladada durante la ronda de contactos mantenida con el presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, de cara a la sesión de investidura del líder del Partido Popular.
La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, sostuvo que el acuerdo entre PP y Vox para hacer posible la reelección de Moreno está ya prácticamente cerrado. Según señaló, las negociaciones que ambas formaciones mantienen en estos momentos responden más a una estrategia de escenificación política que a una verdadera incertidumbre sobre el resultado final.
Por su parte, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, reiteró que su formación no respaldará a candidatos de la derecha ni de la extrema derecha. Además, aseguró que el objetivo de su partido es construir una alternativa que permita desalojar al PP del Gobierno andaluz en futuras elecciones. También avanzó que mantendrán una vigilancia constante sobre la actuación del Ejecutivo autonómico tanto en las instituciones como fuera de ellas.
García aprovechó su intervención para criticar las políticas del Gobierno andaluz en materia de vivienda y acusó a la Junta de favorecer intereses económicos vinculados a grandes propietarios, entidades financieras y fondos de inversión. Entre las medidas defendidas por Adelante Andalucía figura la regulación de los precios del alquiler y una mayor intervención pública para ampliar la oferta de vivienda asequible.
En términos similares se expresó el coordinador y portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, quien confirmó que su grupo tampoco apoyará la investidura de Moreno, tanto si gobierna en solitario como si lo hace mediante una coalición con Vox. Maíllo denunció además la falta de transparencia en las conversaciones entre ambas formaciones y sostuvo que las diferencias entre PP y Vox son cada vez menos perceptibles.
El dirigente de Por Andalucía consideró que un eventual acuerdo entre populares y Vox supondría un giro político de carácter conservador y criticó igualmente la actuación de la Junta en materia de vivienda. En este ámbito defendió una intervención más decidida de las administraciones públicas para garantizar el acceso a un derecho que, a su juicio, está siendo condicionado por las dinámicas del mercado.
Maíllo también trasladó al presidente del Parlamento sus quejas por el reparto de recursos parlamentarios previsto para la nueva legislatura. Según explicó, la propuesta actualmente sobre la mesa situaría a Por Andalucía en una posición de desventaja respecto a otros grupos, por lo que solicitó amparo institucional para garantizar unas condiciones adecuadas para el desarrollo de su labor parlamentaria.
Tras concluir la ronda de consultas, el presidente del Parlamento andaluz comunicó oficialmente que el debate de investidura de Juanma Moreno se celebrará los días 29 y 30 de junio. En la primera votación, el candidato popular necesitará mayoría absoluta para ser elegido presidente. Si no la alcanza, se celebrará una segunda votación en la que bastará con obtener mayoría simple.
La posición expresada por PSOE-A, Adelante Andalucía y Por Andalucía deja claro que las fuerzas progresistas no contemplan facilitar la continuidad del actual presidente andaluz y consideran que corresponde al Partido Popular alcanzar los acuerdos necesarios para reunir los apoyos parlamentarios que le permitan formar gobierno.







