El Ayuntamiento de Mojácar acaba de conceder la licencia de obras al activo del family office de la familia Cosentino, propietarios de Silestone, que se encuentra ubicado en el complejo residencial y turístico Macenas Mediterranean Resort. El establecimiento, un hotel de cinco estrellas y 143 habitaciones que operará bajo la marca Destination by Hyatt, contará con una inversión de más de 40 millones de euros y su apertura esta prevista en 2028.
La familia Cosentino se hizo con el suelo del complejo en 2022 tras una inversión de 22 millones de euros, donde además se abordará la reforma de un campo de golf de 18 hoyos del resort.
Mas no todos son parabienes para la construcción de este establecimiento hotelero. Salvemos Mojácar, Salvemos Macenas y la Coordinadora Ecologista Almeriense DUNA han unido fuerzas para denunciar lo que han calificado como «atentado ambiental» promovido por Cosentino en Macenas.
«En su intento de terminar de urbanizar un macroproyecto fallido que de momento ha logrado prácticamente la extinción de una especie endémica, el limonium estevei: un auténtico atentado contra la biodiversidad que contribuye a la actual Sexta Gran Extinción Masiva de especies, causada por la acción humana y que es una crisis tanto o más grave que la climática, a la que también contribuye gravemente el urbanismo salvaje y la destrucción del vulnerable litoral y sus ecosistemas», han denunciado en un comunicado.
En su recurso contra la DAE del PGOU de Mojácar, en curso, Salvemos Mojácar reclama que los sectores sin desarrollar en el municipio deberían desclasificarse. «Máxime el de Macenas ubicado en plena ZEC de Sierra Cabrera-Bédar y que constituye el mayor atentado ambiental de la comarca en su día y nunca se debería haber autorizado, máxime cuando se trata de resorts para ricos y abundando en el delirante modelo de campos de golf en el desierto, agotando los recursos hídricos en una península Ibérica en desertificación galopante», han apuntado.
Las organizaciones han manifestado su confianza en que los tribunales den la razón al ecologismo y que se puedan declarar ilegales los actuales desarrollos que Cosentino anuncia con el habitual beneplácito del Ayuntamiento, concluyen los ecologistas.







