El mes de septiembre de 2026 todavía ofrece un completo calendario de fenómenos astronómicos, pese a que ya han quedado atrás algunas de sus primeras citas. Desde la conjunción de la Luna con Júpiter hasta el máximo brillo de Venus, pasando por la Luna nueva, el equinoccio de otoño y la Luna de la Cosecha, las próximas semanas ofrecen numerosas oportunidades para observar el firmamento.
Júpiter, la Luna y una noche especialmente buena para contemplar la Vía Láctea
La siguiente cita destacada llegará el 8 de septiembre, cuando la Luna se aproxime a Júpiter durante las horas previas al amanecer. El gigante gaseoso será uno de los objetos más fáciles de localizar a simple vista en el cielo oriental. Saturno también podrá observarse en el cielo de la mañana, aunque hacia el suroeste.
Pocos días después, la noche del 11 al 12 de septiembre llegará la Luna nueva. La ausencia prácticamente total de iluminación lunar convertirá esas noches en una de las mejores oportunidades del mes para observar estrellas, galaxias y nebulosas, especialmente desde lugares alejados de la contaminación lumínica.
Será además una de las últimas buenas ocasiones de 2026 para disfrutar de la Vía Láctea en todo su esplendor desde el hemisferio norte. La NASA recomienda aprovechar los cielos oscuros durante la segunda mitad del mes para localizar también referencias como Antares, en Escorpio, y el asterismo conocido como la Tetera, en Sagitario.
El 14 de septiembre, el protagonismo pasará al cielo occidental. La Luna aparecerá muy cerca de Venus, a unos cinco grados, poco después de la puesta de Sol. El encuentro será breve, pero podrá observarse sin necesidad de telescopio siempre que el horizonte occidental esté despejado.
Venus alcanzará su máximo brillo y llegará el equinoccio de otoño
El 18 de septiembre será uno de los días más señalados del calendario astronómico. Venus alcanzará su máximo brillo durante su actual aparición vespertina, con una magnitud aproximada de -4,8, lo que lo convierte en uno de los objetos más luminosos del cielo después del Sol y la Luna.
Será visible poco después del atardecer hacia el oeste y, según National Geographic, Mercurio también podrá localizarse en sus proximidades. La NASA confirma igualmente que el 18 de septiembre será el momento de máximo brillo de Venus durante esta aparición.
La siguiente gran referencia llegará alrededor del 22 de septiembre, cuando se produzca el equinoccio que marca el comienzo astronómico del otoño en el hemisferio norte. El instante exacto varía en fecha según el huso horario utilizado: en España peninsular se sitúa en la madrugada del 23 de septiembre, por lo que la transición se produce durante la noche del 22 al 23.
El equinoccio no solo supone el cambio oficial de estación. También abre una época especialmente interesante para los observadores de auroras en las latitudes septentrionales, ya que alrededor de los equinoccios pueden darse condiciones favorables para una mayor actividad geomagnética. Eso sí, la aparición de auroras no puede garantizarse y depende de la actividad solar.
La Luna de la Cosecha y Andrómeda pondrán el broche al mes
El 26 de septiembre llegará uno de los fenómenos más populares: la Luna llena de la Cosecha. Su salida coincidirá con el atardecer y será especialmente atractiva cuando aparezca próxima al horizonte, donde puede adquirir tonalidades anaranjadas debido a la forma en que la luz atraviesa la atmósfera.
La NASA señala además que esta Luna de la Cosecha aparecerá próxima a Saturno y Neptuno, añadiendo otro atractivo a la observación.
Durante todo el mes habrá, además, una oportunidad especialmente buena para buscar la galaxia de Andrómeda, nuestra gran galaxia vecina, situada a unos 2,5 millones de años luz. Desde un lugar oscuro puede llegar a distinguirse a simple vista como una tenue mancha luminosa, aunque unos prismáticos o un pequeño telescopio permiten apreciar mucho mejor su estructura.
Andrómeda alcanza una posición especialmente favorable durante las noches de septiembre y puede localizarse cuando se encuentra elevada sobre el horizonte, aproximadamente alrededor de la medianoche o la una de la madrugada.
Con estas citas, septiembre mantiene un calendario astronómico especialmente atractivo: Júpiter y la Luna el día 8, la Luna nueva y los cielos oscuros entre el 11 y el 12, Venus junto a la Luna el 14, el máximo brillo de Venus el 18, el equinoccio en la noche del 22 al 23, la Luna de la Cosecha el 26 y Andrómeda durante todo el mes.
Para disfrutar de buena parte de estos fenómenos no será necesario disponer de equipos especializados. Un horizonte despejado, poca contaminación lumínica y, sobre todo, paciencia serán suficientes para convertir cualquier noche de septiembre en una pequeña ventana al universo.







