Vox ha aclarado que no exige entrar en el futuro Gobierno andaluz como condición para respaldar la investidura de Juanma Moreno, aunque sí reclama que el Ejecutivo asuma el principio de la denominada “prioridad nacional”, una de las principales propuestas defendidas por la formación en las negociaciones autonómicas de los últimos meses.
El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, explicó que el objetivo del partido no se centra en ocupar cargos dentro del Gobierno, sino en garantizar cambios concretos en las políticas públicas y asegurar su cumplimiento. Según trasladó la dirección de la formación, el apoyo parlamentario dependerá de la aceptación de medidas que prioricen a los ciudadanos españoles en ámbitos como determinadas ayudas sociales y el acceso a servicios públicos.
La posición de Vox llega en un momento clave para la formación del nuevo Ejecutivo andaluz. Tras las elecciones autonómicas, el Partido Popular necesita apoyos adicionales para garantizar la investidura de Moreno y asegurar la estabilidad parlamentaria durante la legislatura.
Las negociaciones entre ambas formaciones se desarrollan en un contexto en el que el PP ha mostrado reservas respecto al concepto de “prioridad nacional”. Durante la campaña electoral, Moreno defendió que su principal objetivo sería la “prioridad de Andalucía”, marcando distancias con una propuesta que ya ha generado debate en otras comunidades autónomas.
Desde Vox sostienen que la aplicación de este principio constituye una línea estratégica para cualquier acuerdo de gobernabilidad. El partido considera que la medida debe traducirse en políticas concretas relacionadas con vivienda, ayudas sociales e inmigración, aspectos que ya ha impulsado en otros territorios donde resulta determinante para la formación de gobiernos.
Por el momento, la formación liderada por Santiago Abascal evita fijar como requisito imprescindible su entrada en el Consejo de Gobierno andaluz. Sin embargo, insiste en que cualquier acuerdo deberá incluir compromisos verificables que permitan aplicar su programa político.
Las conversaciones continúan abiertas mientras el Parlamento andaluz afronta el proceso de constitución de la nueva legislatura y los partidos negocian los apoyos necesarios para la elección del próximo presidente de la Junta de Andalucía.







