El Consejo de Ministros aprobó el nuevo salario mínimo interprofesional 2026 el 17 de febrero y el Real Decreto se publicó en el BOE el 19. La norma entra en vigor el 20 de febrero, aunque establece efectos económicos desde el 1 de enero de 2026. Esa retroactividad es una de las claves que explican el aumento de búsquedas sobre cuánto se cobra y si habrá regularizaciones.
Nuevo salario mínimo 2026
El nuevo salario mínimo 2026 queda fijado en 1.221 euros al mes en 14 pagas, lo que supone 17.094 euros brutos al año. En caso de que las pagas extraordinarias estén prorrateadas en 12 mensualidades, la equivalencia ronda los 1.424 euros mensuales brutos. La cuantía se aplica a jornada completa y, en contratos a tiempo parcial, el cálculo se realiza de forma proporcional.
La actualización responde al compromiso del Gobierno de situar el SMI en el entorno del 60% del salario medio, en línea con la referencia de la Carta Social Europea.
La subida se aplica automáticamente a los trabajadores que:
- Cobraban el salario mínimo anterior
- Tenían su sueldo fijado exactamente en el mínimo legal
- Están en categorías salariales directamente vinculadas al SMI
En estos casos, la empresa debe actualizar el salario hasta los 1.221 euros y abonar la diferencia generada, con carácter retroactivo) desde el 1 de enero.
En sectores con fuerte presencia en Andalucía como el campo, la hostelería o determinados servicios, el impacto puede ser especialmente visible, ya que son actividades donde el salario mínimo actúa como referencia directa en numerosos contratos.
Por qué no suben todos los sueldos
Aquí está el punto que genera más debate. El salario mínimo en España marca un umbral obligatorio: ningún trabajador a jornada completa puede cobrar por debajo de esa cifra. Sin embargo, si un empleado ya percibe un salario superior a los 1.221 euros, su sueldo no sube automáticamente.
Los salarios por encima del mínimo dependen de:
- Convenios colectivos
- Acuerdos sectoriales
- Negociaciones dentro de cada empresa
Puede existir un efecto arrastre en algunas categorías salariales, pero no es una obligación legal general. Por eso, aunque el salario mínimo suba, no todos los trabajadores verán incrementada su retribución.
Atrasos desde enero y qué revisar en la nómina
La retroactividad al 1 de enero implica que, si en enero o febrero se cobró por debajo del nuevo mínimo, la empresa deberá abonar la diferencia correspondiente. Esa regularización puede aparecer reflejada en la próxima nómina como atrasos o ajuste salarial.
En definitiva, el nuevo salario mínimo interprofesional 2026 ya es exigible desde este 20 de febrero. Garantiza un suelo salarial más alto para quienes estaban en el mínimo legal, pero no implica una subida automática del resto de sueldos, que seguirán dependiendo de la negociación colectiva y de cada empresa.







