Cuando el árbitro señaló el final de la final del Mundial y España se proclamó campeona, Álex Baena no solo celebró un nuevo título con la selección. El futbolista de Roquetas de Mar volvió a escribir una página histórica para el deporte español y confirmó que Almería cuenta con un referente de primer nivel en el fútbol internacional.
Con apenas 25 años, Baena se ha convertido en el único jugador almeriense que ha formado parte de la selección española campeona del mundo en esta edición del torneo, consolidándose como uno de los nombres propios de la generación dirigida por Luis de la Fuente.
Nacido el 20 de julio de 2001 en Roquetas de Mar, comenzó a dar sus primeros pasos en el fútbol base almeriense antes de incorporarse a la cantera del Villarreal, donde fue creciendo hasta convertirse en uno de los centrocampistas más talentosos del fútbol español. Este verano dio un nuevo salto en su carrera con su incorporación al Atlético de Madrid, sin perder el protagonismo que había adquirido con la selección nacional.
Su trayectoria con España ha sido meteórica. Debutó con la selección absoluta en 2023 marcando un gol en el primer balón que tocó y, desde entonces, ha ido acumulando éxitos hasta convertirse en una pieza habitual del combinado nacional. A la Eurocopa de 2024 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París ha sumado ahora el Mundial de 2026, completando un palmarés extraordinario para un futbolista de apenas 25 años.
Con este último título, Baena ha alcanzado un registro sin precedentes: es el primer futbolista que conquista de forma consecutiva la Eurocopa, los Juegos Olímpicos y el Mundial, una secuencia inédita en la historia del fútbol internacional.
Aunque durante el campeonato alternó titularidades y participaciones desde el banquillo, el centrocampista almeriense volvió a demostrar su calidad técnica, capacidad de trabajo y compromiso táctico, aportando equilibrio y creatividad cada vez que el seleccionador recurrió a él.
La conquista del Mundial ha tenido una repercusión especial en la provincia de Almería, donde Baena se ha convertido en un motivo de orgullo para miles de aficionados. Su éxito representa también el reconocimiento al trabajo realizado durante años en el fútbol base almeriense y sitúa nuevamente a Roquetas de Mar en el mapa del deporte internacional.
Con una carrera que todavía tiene un amplio recorrido por delante, Álex Baena ya ha asegurado un lugar privilegiado en la historia del deporte español. Para Almería, su nombre quedará ligado para siempre al mayor logro que puede alcanzar un futbolista: formar parte de una selección campeona del mundo.







