La suspensión del Intercity Almería-Madrid deja a la provincia con una única conexión directa diaria por sentido y obliga a los viajeros a utilizar por carretera el tramo hasta Linares-Baeza | Renfe mantiene dos servicios diarios de autobús, pero el viaje no garantiza por sí mismo la continuidad hacia Madrid.
Almería entra en una nueva etapa de su ya deteriorada conexión ferroviaria con Madrid. Desde este domingo, 6 de septiembre, el Intercity que comunicaba directamente la provincia con la capital deja de circular como consecuencia de las obras que Adif ejecuta para adaptar la infraestructura a la futura Autopista Ferroviaria Algeciras-Madrid-Zaragoza. La alternativa planteada por Renfe pasa por mantener un servicio por carretera entre Almería y Linares-Baeza, con un recorrido que ronda las cuatro horas, pero que no constituye una conexión ferroviaria directa con Madrid.
La situación supone que Almería pierde uno de los dos servicios que hasta ahora permitían viajar directamente a Madrid. Renfe mantiene los dos Alvia Almería-Granada-Madrid, uno en cada sentido, pero desaparece temporalmente el Intercity que realizaba el recorrido por Linares-Baeza. La propia compañía ha confirmado que el tramo Almería-Linares-Baeza se seguirá cubriendo mediante dos servicios diarios por carretera.
La consecuencia práctica es especialmente relevante para los viajeros que necesitan desplazarse entre Almería y Madrid. El autobús no sustituye al tren en todo el recorrido, sino que cubre únicamente el tramo hasta Linares-Baeza, donde debería continuar el desplazamiento ferroviario. Por tanto, las condiciones del viaje pasan a depender de los horarios y de la coordinación entre ambos servicios.
Un autobús de cuatro horas como alternativa
El nuevo plan de transporte de Renfe contempla dos servicios diarios por carretera entre Almería y Linares-Baeza, uno en cada sentido. La operadora ha puesto estos desplazamientos a la venta con billetes de 27 euros, mientras que el recorrido por carretera se sitúa en torno a las cuatro horas.
La solución llega después de que Renfe licitara el servicio alternativo de transporte. La planificación inicial contemplaba un vehículo de al menos 18 plazas y un escenario que podía prolongar la utilización de la carretera durante varios meses. La documentación conocida durante el verano apuntaba incluso a un horizonte de hasta 11 meses, con la posibilidad de que la conexión ferroviaria entre Almería y Linares-Baeza no recuperase la normalidad hasta el verano de 2027.
Este calendario es uno de los principales elementos de incertidumbre. Renfe habla de una suspensión temporal del Intercity, pero no establece actualmente una fecha concreta para su recuperación. De hecho, distintos colectivos ferroviarios han advertido de que el problema no debería considerarse exclusivamente como un corte provisional provocado por las obras, ante el temor de que la relación directa pueda quedar debilitada una vez finalizados los trabajos.
La provincia queda así con una sola relación ferroviaria directa con Madrid por sentido. El Alvia que circula por Granada se mantiene operativo, pero su recorrido y horario no ofrecen las mismas posibilidades que la existencia de un segundo servicio directo. La propia Renfe confirma que estos dos Alvia seguirán funcionando con normalidad durante las obras.
La causa: las obras de la Autopista Ferroviaria
El origen de la suspensión se encuentra en las actuaciones de Adif para adaptar la línea convencional entre Madrid y Algeciras a los futuros servicios de Autopista Ferroviaria. El proyecto pretende permitir el transporte de semirremolques sobre trenes y forma parte del itinerario Algeciras-Madrid-Zaragoza.
Adif ha destinado más de 345 millones de euros a las actuaciones actualmente en marcha entre Madrid y Algeciras. Los trabajos incluyen la adaptación del gálibo de 34 túneles, 104 pasos superiores y 18 puentes metálicos para permitir el paso de los trenes destinados a transportar semirremolques. En determinados puntos, estas actuaciones son incompatibles con la circulación ferroviaria, lo que obliga a suspender temporalmente el tráfico.
El área de Despeñaperros constituye uno de los puntos especialmente afectados. Las actuaciones forman parte de un proyecto de mayor dimensión destinado a crear una Autopista Ferroviaria que conecte el puerto de Algeciras con Zaragoza, favoreciendo el transporte de mercancías por ferrocarril y aumentando la capacidad logística del corredor.
Adif defiende que las obras no se limitan al transporte de mercancías y que también permitirán introducir mejoras en distintos puntos de la infraestructura convencional, entre ellas actuaciones de renovación y mejora en el tramo Córdoba-Linares. Sin embargo, durante su ejecución el impacto sobre los servicios de viajeros es inmediato: varias relaciones ferroviarias quedan interrumpidas y son sustituidas por transporte por carretera.
Almería vuelve a quedar en desventaja
La desaparición del Intercity agrava una situación que los colectivos ferroviarios de Almería consideran especialmente preocupante. La Mesa del Tren y otras plataformas han reclamado que la suspensión provocada por las obras no se convierta en una pérdida definitiva de la conexión ferroviaria por Linares-Baeza. La despedida del último Talgo, después de casi medio siglo de servicio, se convirtió el pasado viernes en el símbolo de esta nueva etapa.
También se han producido movilizaciones en Linares-Baeza coincidiendo con el inicio del corte de la línea. Plataformas de Andalucía Oriental, Jaén y Castilla-La Mancha han denunciado que la interrupción afecta a un corredor mucho más amplio que la relación Almería-Madrid y han reclamado que las obras no sirvan como argumento para reducir de manera permanente la oferta ferroviaria.
El problema trasciende, por tanto, al simple cambio temporal de un tren por un autobús. La cuestión de fondo es qué servicio tendrá Almería cuando las obras concluyan. Renfe garantiza actualmente la continuidad de los dos Alvia por Granada y el transporte alternativo hasta Linares-Baeza, pero no existe un compromiso público de que el Intercity vuelva a circular una vez terminadas las actuaciones. Canal Sur ha señalado precisamente que la operadora no garantiza el retorno del tren directo que durante décadas comunicó Almería con Madrid.
La paradoja es que una infraestructura concebida para impulsar el transporte ferroviario de mercancías provoca, durante su ejecución, un nuevo retroceso para los viajeros de Almería. La provincia afronta así un escenario en el que para utilizar la conexión ferroviaria convencional hacia Madrid habrá que empezar el viaje subiendo a un autobús y recorrer durante horas por carretera el trayecto hasta Linares-Baeza.
Y, por ahora, la fecha en la que ese viaje volverá a comenzar sobre raíles sigue sin estar garantizada.







