Los termómetros podrían caer hasta ocho grados en algunos puntos de la provincia durante los próximos días, con un descenso especialmente acusado de cara al fin de semana. La provincia de Almería se prepara para un cambio de tiempo que traerá consigo un descenso apreciable de las temperaturas después de una nueva jornada marcada por el calor. La previsión apunta a que el retroceso térmico será especialmente visible conforme avance la semana y alcanzará su mayor intensidad durante el próximo fin de semana.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ya anticipaba para estos días un escenario de mayor inestabilidad en buena parte de la Península, asociado al paso de diferentes bajas y a la entrada de masas de aire menos cálidas. En el caso de Almería, el efecto más destacado será precisamente la caída de los termómetros.
Hasta ocho grados menos en algunos municipios
La previsión manejada para la provincia sitúa el descenso en torno a ocho grados en algunos puntos respecto a los valores registrados durante los días más cálidos.
De cara al fin de semana, los termómetros podrían quedarse en máximas de 22 grados en María, 24 en Bacares, 25 en Roquetas de Mar y 26 grados en Almería capital y Laujar de Andarax.
El contraste resulta especialmente significativo después de las temperaturas alcanzadas la pasada semana. El 19 de agosto, por ejemplo, AEMET registró 40,9 ºC en Albox, 40,1 ºC en Huércal-Overa y 39,5 ºC en Abla, mientras que el día siguiente todavía se alcanzaron 37,5 ºC en Albox y 37,8 ºC en Huércal-Overa.
El cambio supone, por tanto, pasar en pocos días de valores próximos o superiores a los 40 grados en determinadas zonas del interior a máximas claramente más moderadas.
El descenso será progresivo
El cambio no será brusco en todos los puntos de la provincia. La previsión de AEMET para la capital mantiene este martes valores próximos a los 29 grados, con cielos poco nubosos o despejados y temperaturas sin cambios o en ligero descenso.
Las temperaturas todavía podrían mantenerse relativamente elevadas durante la mitad de la semana antes de que el descenso se haga más evidente.
En zonas costeras, otros modelos apuntan también a una caída significativa hacia el viernes. En Roquetas de Mar, por ejemplo, las previsiones consultadas sitúan las máximas en torno a 30 grados el miércoles y jueves para bajar hasta unos 24-27 grados el viernes, dependiendo del modelo y de la actualización.
Esto significa que el descenso será especialmente perceptible en la segunda mitad de la semana.
Todavía habrá calor en el interior
La bajada de temperaturas no significa que desaparezca completamente el calor en la provincia.
De hecho, AEMET activó el lunes 24 de agosto un aviso amarillo por temperaturas de hasta 38 grados en el Valle del Almanzora y Los Vélez, vigente entre las 13:00 y las 21:00 horas.
El contraste entre las diferentes comarcas seguirá siendo importante. Mientras las zonas costeras se beneficiarán antes del descenso, algunos municipios del interior continuarán registrando temperaturas elevadas durante las horas centrales.
La propia predicción para Almería capital muestra esta diferencia territorial: los valores serán más moderados en el litoral que en las zonas interiores, donde la pérdida de calor durante las horas nocturnas y la evolución de las temperaturas pueden ser diferentes.
El descenso térmico llegará acompañado de cambios en la situación atmosférica. AEMET prevé para el inicio de la semana la influencia de una baja que puede generar chubascos, especialmente en distintas zonas de Andalucía. En Almería ya se registraron intervalos nubosos y precipitaciones en algunos puntos, incluida la capital.
La evolución prevista para los días posteriores apunta a una mayor inestabilidad. AEMET señalaba la posibilidad de que otra borrasca afectase a la Península el jueves, con un nuevo descenso térmico y precipitaciones en amplias zonas.
El descenso será también visible en la costa, aunque las temperaturas continuarán siendo relativamente agradables para finales de agosto. En Roquetas de Mar, las previsiones sitúan el viernes como una de las jornadas más frescas de la semana, con máximas en torno a los 24 grados en algunas actualizaciones y mínimas que podrían situarse alrededor de los 19-21 grados.
En la capital, entretanto, AEMET mantiene para los próximos días máximas cercanas a los 30 grados, antes de una progresiva moderación. Por tanto, el cambio será más acusado en términos relativos en las zonas del interior, donde el descenso respecto a los valores registrados durante la pasada semana será mucho más evidente.
Una semana de transición
La previsión a medio plazo de AEMET apunta a que la semana del 24 al 30 de agosto tendrá temperaturas inferiores a las habituales en buena parte de la Península, aunque las zonas costeras y los archipiélagos pueden mantener valores superiores a la media. Para la semana siguiente aumenta considerablemente la incertidumbre de las predicciones.
En Almería, todo apunta a una semana de transición: después de los episodios de calor intenso registrados durante la segunda mitad de agosto, los termómetros afrontan una recta final del mes mucho más moderada. El descenso será especialmente bienvenido después de las temperaturas superiores a los 40 grados registradas recientemente en varios municipios del interior. Para el fin de semana, algunas localidades podrían registrar máximas hasta ocho grados inferiores a las de los días más calurosos.
En definitiva, Almería se encamina hacia unos días más frescos y, en determinados puntos, claramente más suaves, aunque el verano todavía está lejos de haber terminado y las previsiones a más largo plazo mantienen un elevado grado de incertidumbre.







