Almería cuenta desde esta semana con el primer exoesqueleto pediátrico de la provincia. Se trata del ‘Atlas 2030’, una tecnología desarrollada para la rehabilitación infantil que se incorpora al Centro de Rehabilitación Infantil Arenas de Mónsul con el objetivo de ampliar las posibilidades terapéuticas de los menores con dificultades de movilidad.
El dispositivo permite trabajar la marcha de forma controlada y adaptada a las características de cada niño, dentro de sesiones supervisadas por profesionales especializados.
Una tecnología diseñada para ayudar a caminar
El Atlas 2030 es un exoesqueleto de marcha que sostiene al usuario desde el tronco hasta los pies. Dispone de ocho articulaciones activas y puede regularse para adaptarse a las características físicas de cada menor.
El sistema combina sensores y motores que permiten generar y acompañar el movimiento de las piernas. Puede trabajar mediante patrones de marcha previamente establecidos o responder a la intención de movimiento del propio usuario.
Esta capacidad de adaptación permite utilizar el dispositivo como una herramienta complementaria dentro de los programas de rehabilitación, facilitando la repetición de determinados movimientos en condiciones controladas y seguras.
Rehabilitación robótica para mejorar la movilidad
La utilización del exoesqueleto está orientada a menores con diferentes alteraciones neuromotoras y patologías que afectan a la capacidad para caminar.
El trabajo repetitivo y controlado de la marcha puede formar parte de programas destinados a mejorar la movilidad, favorecer el fortalecimiento muscular y mantener determinadas capacidades físicas.
El dispositivo no sustituye la intervención de los profesionales de la rehabilitación, sino que se integra en ella como una herramienta tecnológica que permite desarrollar ejercicios específicos y adaptados a cada paciente.
La posibilidad de regular el sistema conforme evoluciona el niño resulta especialmente relevante en el ámbito pediátrico, donde las necesidades físicas cambian durante el crecimiento.
Diego, protagonista de la presentación
Una de las imágenes más representativas de la llegada del Atlas 2030 a Almería fue la demostración realizada por Diego González, un niño de cuatro años conocido como ‘Spiderman’.
El pequeño pudo mostrar cómo el exoesqueleto facilita que pueda mantenerse erguido y desplazarse con asistencia. La demostración permitió comprobar de manera práctica el funcionamiento de una tecnología que combina robótica, ingeniería y rehabilitación.
Más allá de la dimensión tecnológica, la experiencia pone de manifiesto el impacto que este tipo de equipamiento puede tener para los menores y sus familias, especialmente cuando permite disponer en la propia provincia de recursos especializados que anteriormente podían requerir desplazamientos.
Arenas de Mónsul incorpora una nueva herramienta terapéutica
El Centro de Rehabilitación Infantil Arenas de Mónsul será el encargado de integrar el Atlas 2030 en sus programas de tratamiento.
La incorporación del exoesqueleto permitirá desarrollar programas específicos de rehabilitación robótica pediátrica y ampliar las herramientas disponibles para los profesionales que trabajan con niños con dificultades de movilidad.
La llegada del dispositivo es fruto de la colaboración entre Fundación ONCE, la empresa tecnológica Marsi Bionics y los profesionales vinculados al ámbito sanitario y de la rehabilitación.
El proyecto también cuenta con la participación de instituciones y profesionales de Almería, lo que permitirá generar experiencia en el uso de esta tecnología y avanzar en su aplicación dentro de la rehabilitación infantil.
El reto de llevar la tecnología a más familias
Uno de los objetivos planteados con el proyecto es que los avances tecnológicos no queden limitados a determinados centros especializados, sino que puedan llegar progresivamente a un mayor número de familias.
En este sentido, se trabaja en el desarrollo de soluciones que permitan ampliar el acceso a los exoesqueletos pediátricos y facilitar su utilización en diferentes entornos terapéuticos.
La llegada del Atlas 2030 a Almería representa, por tanto, un paso dentro de un proceso más amplio de incorporación de la robótica a la rehabilitación infantil.
Almería se incorpora a la rehabilitación robótica pediátrica
La incorporación del primer exoesqueleto pediátrico de estas características en la provincia supone la llegada de una tecnología avanzada a un ámbito especialmente sensible: la rehabilitación de niños con dificultades para caminar.
El Atlas 2030 no constituye una solución universal para todas las patologías ni garantiza por sí mismo una recuperación, pero sí proporciona a los profesionales una nueva herramienta para diseñar tratamientos individualizados.
Para las familias, además, contar con este recurso en Almería supone acercar a la provincia una tecnología especializada y abre nuevas posibilidades para trabajar la movilidad y la autonomía de los menores sin que el acceso a este tipo de rehabilitación dependa exclusivamente de desplazamientos fuera del territorio.







