La regularización extraordinaria de personas migrantes comienza a dejar una huella significativa en el mercado laboral de Almería. La provincia contabilizaba 3.218 personas dadas de alta en la Seguridad Social vinculadas a este proceso a 30 de junio, situándose como la tercera provincia andaluza con mayor número de incorporaciones, solo por detrás de Málaga y Sevilla.
El dato adquiere especial relevancia en una provincia donde la población extranjera tiene un peso destacado en sectores como la agricultura intensiva, la manipulación hortofrutícola, la construcción, la hostelería y determinados servicios.
La regularización está permitiendo que personas que ya residían en España y cumplían los requisitos establecidos puedan acceder a una autorización de residencia y trabajo y, con ello, incorporarse plenamente al mercado laboral formal.
Almería, tercera provincia andaluza
Las 3.218 altas registradas en Almería hasta finales de junio representaban aproximadamente el 16% de todas las afiliaciones vinculadas al proceso contabilizadas en Andalucía en ese momento. La comunidad andaluza sumaba entonces 19.968 afiliados procedentes de la regularización extraordinaria. Málaga encabezaba el listado provincial, con 5.451 incorporaciones, seguida de Sevilla, con 4.145, y Almería, con 3.218. A continuación se situaban Granada, con 2.274; Huelva, con 1.675; Cádiz, con 1.322; Córdoba, con 1.180, y Jaén, con 703.
La distribución refleja el mayor impacto del proceso en aquellas provincias que concentran una importante población extranjera y una economía con elevada demanda de mano de obra.
Más de la mitad de los nuevos afiliados tienen menos de 35 años
Uno de los efectos más significativos de la regularización extraordinaria sobre el mercado laboral es su impacto sobre la población activa más joven. Más de la mitad de las personas que ya han comenzado a cotizar tras acogerse al proceso tienen menos de 35 años.
A finales de agosto, 337.917 personas regularizadas ya figuraban de alta en la Seguridad Social en el conjunto de España. Alrededor del 55% eran menores de 35 años, lo que equivale a aproximadamente 185.000 trabajadores jóvenes incorporados al mercado laboral formal.
Aunque todavía no existe un desglose provincial actualizado que permita conocer cuántos de estos jóvenes corresponden exactamente a Almería, la provincia ya había registrado 3.218 afiliaciones vinculadas al proceso a finales de junio, la tercera cifra más elevada de Andalucía. El dato resulta especialmente relevante para la provincia, donde la incorporación de población extranjera joven tiene una incidencia directa sobre sectores con una elevada demanda de trabajadores, como la agricultura intensiva, la manipulación hortofrutícola, la hostelería, la construcción y los servicios.
La llegada al sistema de Seguridad Social de trabajadores en edades tempranas supone además reforzar la base de cotizantes en una provincia que, al igual que el conjunto del país, afronta un progresivo envejecimiento de su población activa. La regularización no solo modifica el volumen de afiliación, sino también su composición generacional.
En este sentido, el proceso puede tener una doble repercusión para Almería: por un lado, permite aflorar empleo que anteriormente no aparecía en las estadísticas de afiliación; por otro, incorpora al mercado laboral formal a un contingente mayoritariamente joven, contribuyendo a renovar la estructura de edad de la población trabajadora.
La cifra provincial definitiva todavía está pendiente de actualización, pero los primeros datos apuntan a que Almería se encuentra entre los territorios donde la regularización está teniendo una incidencia laboral más relevante, tanto por el número de afiliaciones como por el perfil de los trabajadores incorporados.
Un efecto particular sobre las estadísticas de empleo
La regularización también está modificando las estadísticas de desempleo. Una parte de las personas beneficiarias que todavía no han encontrado empleo o que han terminado una relación laboral pasa a figurar como demandante de empleo, algo que anteriormente no podía producirse de la misma manera al encontrarse fuera de la situación administrativa regular.
Esto significa que una parte de las variaciones registradas en las estadísticas laborales responde a un cambio en la situación administrativa de los trabajadores, además de a la evolución real del empleo. El fenómeno resulta especialmente relevante en los meses de verano, cuando finalizan numerosas actividades de carácter estacional.
La agricultura almeriense, uno de los sectores más vinculados
En Almería, el impacto de la regularización adquiere una dimensión particular por las características de su mercado laboral. La agricultura intensiva constituye uno de los principales sectores de empleo para la población extranjera. El trabajo en los invernaderos, la manipulación y comercialización de frutas y hortalizas y las actividades auxiliares requieren cada campaña un elevado volumen de mano de obra.
A ello se suman otros sectores como la construcción, la hostelería, la logística, los servicios y determinadas actividades industriales.
La incorporación de trabajadores a la economía formal puede contribuir a reducir situaciones de irregularidad laboral y a ampliar la base de cotización de la Seguridad Social.
También supone un cambio para las propias empresas, que disponen de trabajadores con autorización para desarrollar legalmente una actividad laboral.







