Las mujeres ganan cada vez más espacio en la ingeniería, una profesión tradicionalmente dominada por hombres. Sin embargo, la igualdad plena aún está lejos de alcanzarse. Así lo refleja el I Barómetro de la Mujer Ingeniera, un estudio presentado por el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI), en el que han participado 1.106 profesionales de todo el país.
El informe, dado a conocer con motivo del Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, dibuja un escenario de claros avances, pero también de importantes desafíos. Más de la mitad de las ingenieras encuestadas (55%) desempeña ya cargos de responsabilidad o dirige equipos de trabajo, mientras que un 59% asegura sentirse valorada por sus conocimientos y capacidades técnicas.
No obstante, las barreras para alcanzar la igualdad siguen siendo una realidad. El 43% considera que ser mujer influye negativamente en sus posibilidades de promoción y una de cada tres cree que cobra menos que compañeros hombres que desempeñan funciones similares.
Almería necesita más talento femenino
Para el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Almería (COGITIAL), estos datos adquieren una especial importancia en una provincia donde sectores como las energías renovables, la agricultura tecnificada, la gestión del agua, la construcción o la industria demandan cada vez más profesionales cualificados.
Su decano, Francisco Lores, destaca que incorporar más mujeres a estas disciplinas no solo favorece la igualdad, sino que también contribuye a mejorar la innovación y la competitividad de las empresas almerienses.
A pesar de ello, la presencia femenina sigue siendo reducida. Las mujeres representan apenas el 10% de las personas colegiadas en Almería, una cifra que evidencia el largo camino que aún queda por recorrer para equilibrar la profesión.
Un colegio pionero en igualdad
En este contexto, COGITIAL recuerda que fue el primer colegio profesional de Ingenieros Técnicos Industriales de España en contar con una junta de gobierno paritaria, integrada al 50% por mujeres y hombres.
La institución considera que la igualdad debe trasladarse tanto a los órganos de representación como a las aulas y a las empresas, fomentando que cada vez más niñas y jóvenes opten por carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología y la ingeniería.
El estudio identifica la conciliación familiar como uno de los principales frenos para el desarrollo profesional de las ingenieras. Más del 80% reconoce que las responsabilidades familiares han condicionado alguna decisión laboral, mientras que seis de cada diez creen que acogerse a medidas de conciliación puede perjudicar su carrera.
A ello se suma una elevada carga de estrés y la persistencia de comportamientos sexistas. Dos de cada tres participantes afirman haber presenciado o sufrido comentarios o actitudes discriminatorias en algún momento de su trayectoria profesional.
Faltan referentes femeninos
Otra de las conclusiones del informe es la escasez de modelos visibles para las nuevas generaciones. Solo el 5% considera que existen suficientes referentes femeninos dentro del ámbito de la ingeniería, lo que dificulta que más jóvenes se planteen estudiar estas carreras.
Pese a todo, el balance general es optimista. La mayoría de las ingenieras recomienda esta profesión a niñas y adolescentes y la define con palabras como «pasión», «liderazgo», «ingenio» y «esfuerzo».
El informe concluye que el reto ya no pasa únicamente por aumentar el número de mujeres en la ingeniería, sino por garantizar que puedan desarrollar su carrera en igualdad de condiciones, acceder a puestos de liderazgo y conciliar su vida profesional y personal sin que ello suponga un obstáculo para su futuro.







