El Ayuntamiento de El Ejido ha aprobado una moción impulsada por el equipo de gobierno del Partido Popular, con el apoyo de Vox, para pedir al Gobierno central que legisle la prohibición del uso del burka, el niqab u otras prendas que cubran totalmente el rostro en espacios públicos. La iniciativa salió adelante gracias a la mayoría absoluta del PP y al respaldo de la formación de ultraderecha en el pleno municipal.
La propuesta solicita cambios legislativos para impedir el uso de estas prendas o permitir que los ayuntamientos puedan regularlas mediante ordenanzas. Según defendió el alcalde, Francisco Góngora, la medida se plantea por razones de seguridad y por considerar que este tipo de vestimenta no favorece la igualdad ni la convivencia.
Sin embargo, la iniciativa ha generado una fuerte contestación política y social. Los grupos de izquierda han rechazado la moción al considerar que no responde a una necesidad real del municipio y que, por el contrario, contribuye a alimentar un debate xenófobo. En el pleno, el PSOE votó en contra argumentando que el uso del niqab o el burka es prácticamente inexistente en la localidad y que la propuesta solo busca avivar una polémica identitaria sin base en problemas reales.
El propio alcalde reconoció durante el debate que las mujeres que utilizan estas prendas en El Ejido pueden “contarse con los dedos de una mano”, lo que ha reforzado las críticas de quienes consideran que se trata de una medida simbólica más que de una respuesta a una situación concreta del municipio.
Rechazo en la comunidad musulmana y en organizaciones sociales
La propuesta también ha despertado inquietud entre asociaciones sociales y miembros de la comunidad musulmana, que consideran que este tipo de iniciativas estigmatizan a una parte de la población y alimentan prejuicios hacia quienes practican su religión.
En municipios cercanos donde se han planteado medidas similares, organizaciones progresistas y colectivos sociales han denunciado que este tipo de propuestas “no responden a ninguna necesidad real” y solo sirven para generar miedo y fracturar la convivencia en territorios con una importante diversidad cultural.
El debate adquiere una especial relevancia en el Poniente almeriense, una de las zonas con mayor diversidad cultural de Andalucía y donde la convivencia entre distintas comunidades forma parte de la realidad social y económica del territorio.
Una iniciativa vinculada al debate nacional
La moción aprobada en El Ejido se enmarca en un debate político más amplio que se ha trasladado también al ámbito estatal. En el Congreso de los Diputados ya se discutió recientemente una propuesta de Vox para prohibir el burka y el niqab en espacios públicos, que fue rechazada por el Gobierno y por la mayoría parlamentaria.
Para los partidos de izquierda y numerosos colectivos sociales, el traslado de este debate a los ayuntamientos responde más a una estrategia política que a un problema concreto de seguridad o convivencia. En su opinión, se trata de iniciativas destinadas a introducir en la agenda local debates ideológicos promovidos por la extrema derecha.
Mientras tanto, el acuerdo aprobado por el pleno ejidense tiene un carácter principalmente simbólico: al carecer los ayuntamientos de competencias para regular la vestimenta en espacios públicos, la moción se limita a instar al Gobierno central a que estudie cambios legislativos en esta materia.
El debate, sin embargo, ya ha abierto una discusión en el municipio sobre el modelo de convivencia, la libertad religiosa y el papel que deben jugar las instituciones locales en cuestiones que afectan a derechos fundamentales.







