El Ayuntamiento de Carboneras afronta una nueva etapa de inestabilidad política tras la decisión del Partido Popular de abandonar el equipo de gobierno que compartía con el alcalde, Salvador Hernández (Ciudadanos). La ruptura del pacto de coalición deja al Ejecutivo municipal integrado únicamente por el regidor y la concejala no adscrita Ángeles Carrillo, mientras los cuatro concejales populares pasan a la oposición.
La decisión fue anunciada por el secretario general del PP de Almería, Francisco González Bellido, acompañado por los ediles populares de Carboneras. Según explicó, la salida del gobierno responde a una «pérdida absoluta de confianza» y al incumplimiento de los compromisos alcanzados en el pacto firmado en 2024.
Los populares sostienen que, desde el inicio del mandato, no pudieron desarrollar plenamente las competencias que les habían sido asignadas y denuncian una falta de coordinación en la gestión municipal.
Entre los motivos expuestos figuran las discrepancias sobre la gestión económica del Ayuntamiento, dudas respecto al pago a proveedores, la planificación de inversiones incluidas en los Planes Provinciales y la creación de bolsas de empleo en un contexto marcado por las limitaciones derivadas del plan de ajuste económico que debe cumplir el consistorio.
Asimismo, el PP ha señalado que las diferencias sobre la gestión del caso del hotel de El Algarrobico terminaron por hacer inviable la continuidad del acuerdo de gobierno. La formación considera que existían posiciones irreconciliables respecto a uno de los asuntos más sensibles de la política municipal.
Un gobierno reducido a dos concejales
Con la salida de los cuatro representantes populares, el equipo de gobierno queda integrado únicamente por el alcalde y la edil no adscrita Ángeles Carrillo, una situación que complica notablemente la gobernabilidad del municipio.
La ruptura supone un nuevo episodio en un mandato caracterizado por los continuos cambios en la composición del Pleno y las tensiones entre los distintos grupos políticos. En los últimos meses, Carboneras ha vivido movimientos de concejales entre grupos, discrepancias internas y varios enfrentamientos políticos relacionados con la gestión municipal y con la ejecución de las resoluciones judiciales sobre El Algarrobico.
La crisis de gobierno llega apenas unos días después de que el Ayuntamiento aprobara, en cumplimiento de una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la revisión de oficio y la anulación de la licencia de obras concedida en 2003 para la construcción del hotel de El Algarrobico, un paso considerado imprescindible para avanzar hacia su futura demolición.
Aunque el PP asegura que la ruptura no obedece únicamente a este asunto, reconoce que las diferencias sobre la gestión del emblemático conflicto urbanístico contribuyeron al deterioro definitivo de la relación con el alcalde.
El PP anuncia una oposición «constructiva»
Pese a abandonar el Ejecutivo local, los populares han manifestado que seguirán trabajando por el municipio desde la oposición y han anunciado que apoyarán aquellas iniciativas que consideren beneficiosas para Carboneras.
La formación afirma que su objetivo será ejercer una oposición «seria, responsable y constructiva», al tiempo que trabajará para construir una alternativa de gobierno basada, según sus palabras, en el diálogo, la estabilidad y la transparencia.
La salida del PP deja al Ayuntamiento de Carboneras en una situación de marcada minoría gubernamental y abre un escenario de incertidumbre sobre la capacidad del Ejecutivo municipal para sacar adelante acuerdos de especial relevancia durante lo que resta de mandato.







