Almería volverá a mirar al espacio el próximo 1 de octubre, cuando el Desierto de Tabernas se convierta en un auténtico laboratorio terrestre para la exploración de Marte. La Agencia Espacial Europea realizará en el Coto de las Lomillas, en el término municipal de Gádor, una campaña de pruebas con ‘Charlie’, un prototipo de rover de seis ruedas diseñado para ensayar tecnologías y procedimientos que serán necesarios en la futura misión ExoMars Rosalind Franklin.
La elección del territorio almeriense no es casual. Las características áridas y geológicas del entorno de Tabernas permiten utilizarlo como escenario de pruebas para tecnologías destinadas a desenvolverse en terrenos extremos. El desierto almeriense ya ha servido anteriormente para realizar ensayos vinculados a la exploración planetaria.
‘Charlie’ recorrerá Almería mientras sus operadores estarán en Italia
Una de las particularidades del ensayo será que el rover no estará dirigido físicamente desde Almería. Durante las pruebas, ‘Charlie’ será manejado de forma remota mediante un enlace por satélite desde el Rover Operations Control Centre, situado en Turín, Italia.
Los equipos técnicos pondrán a prueba la última versión del sistema de navegación autónoma, una tecnología fundamental para que los futuros vehículos puedan desplazarse por terrenos desconocidos, detectar obstáculos y seleccionar recorridos con una intervención limitada desde la Tierra.
El objetivo es comprobar sobre un terreno real cómo responden los sistemas antes de enfrentarse al enorme desafío que supone operar un vehículo a millones de kilómetros de distancia.
Además de las pruebas de movilidad y navegación, la campaña reproducirá algunas de las operaciones científicas que tendrá que realizar Rosalind Franklin en Marte, permitiendo a los equipos validar procedimientos y formas de trabajo antes del lanzamiento.
El rover que buscará huellas de vida bajo la superficie
El protagonista definitivo de esta aventura espacial no será ‘Charlie’, sino Rosalind Franklin, el rover de la misión ExoMars que la ESA prevé lanzar en 2028 y que está previsto que llegue a Marte en 2030.
Una de las grandes particularidades del vehículo será su capacidad para perforar hasta dos metros de profundidad y extraer muestras del subsuelo marciano. Estas muestras serán analizadas mediante los instrumentos científicos incorporados al propio rover.
La razón de trabajar a tanta profundidad está relacionada con la conservación de posibles evidencias biológicas. La superficie de Marte está expuesta a radiación y a condiciones ambientales extremas, mientras que los materiales situados bajo tierra pueden haber permanecido mejor protegidos durante largos periodos.
El objetivo científico fundamental de Rosalind Franklin será buscar indicios de vida pasada o presente en Marte y estudiar la evolución del planeta rojo.
De Gádor a Marte
Lo que suceda el 1 de octubre en el Coto de las Lomillas será, por tanto, una pequeña representación terrestre de lo que los equipos científicos y técnicos esperan realizar en Marte dentro de unos años.
Antes de enviar una tecnología al espacio es necesario comprobar su comportamiento en condiciones controladas y en terrenos que permitan reproducir algunos de los obstáculos que encontrará durante su misión. En Almería podrán evaluarse la movilidad del rover, su navegación autónoma y diferentes procedimientos científicos.
La campaña se desarrollará entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, aunque las pruebas de campo están previstas para el día 1.
Una relación de años entre Almería y la exploración marciana
La nueva campaña refuerza una relación que la provincia mantiene desde hace años con la investigación planetaria. El Desierto de Tabernas ha servido en diferentes ocasiones como escenario de pruebas de prototipos destinados a misiones de exploración de Marte.
Sus paisajes áridos, la erosión, las formaciones geológicas y la escasez de agua ofrecen condiciones que permiten estudiar cómo responderían determinados vehículos y equipos ante terrenos semejantes, en algunos aspectos, a los que pueden encontrarse en el planeta rojo.
Las pruebas realizadas en la Tierra son esenciales para desarrollar tecnologías capaces de desplazarse de forma autónoma, perforar y analizar muestras en otros mundos.
Una misión europea con un objetivo histórico
ExoMars Rosalind Franklin representa una de las grandes apuestas europeas por la exploración robótica de Marte. El programa sufrió importantes retrasos después de la suspensión de la cooperación entre la ESA y Roscosmos, lo que obligó a rediseñar parte de la misión y desarrollar una nueva arquitectura con participación europea y estadounidense.
La nueva planificación sitúa 2028 como ventana de lanzamiento y 2030 como fecha prevista de llegada a Marte. La misión contará con una nueva plataforma de aterrizaje europea y con el rover Rosalind Franklin, que conservará una de sus características científicas más singulares: la capacidad de acceder al subsuelo marciano mediante perforaciones de hasta dos metros.
Así, mientras los científicos buscan respuestas sobre la posible existencia de vida fuera de la Tierra, un rincón de Gádor se convertirá durante unas jornadas en una pequeña extensión de Marte. El próximo 1 de octubre, el paisaje del Desierto de Tabernas será el escenario de una prueba tecnológica que conecta directamente la provincia de Almería con una de las grandes preguntas de la exploración espacial: saber si, alguna vez, hubo vida en el planeta rojo.







