La ciudad de Almería ha sido escenario de una de las mayores actuaciones policiales de los últimos meses contra el tráfico de drogas. La denominada Operación Espejo, desarrollada por la Policía Nacional, se ha saldado con once personas detenidas, 23 registros domiciliarios y el derribo de seis viviendas públicas vinculadas a actividades ilícitas.
El operativo, ejecutado durante la madrugada, ha contado con la participación de más de 150 agentes de distintas unidades, incluyendo Policía Judicial, UPR, UIP y medios aéreos, lo que da cuenta de la envergadura del dispositivo.
Las intervenciones se han concentrado en zonas especialmente sensibles de la capital almeriense, como El Puche, Los Molinos y Los Almendros, donde los investigadores situaban el núcleo de la actividad delictiva.
Según las pesquisas, la organización utilizaba viviendas para el cultivo intensivo de marihuana en interiores, con instalaciones preparadas para mantener la producción de forma continuada. En el marco de la operación se han intervenido más de 10.000 plantas, además de armas de fuego y munición.
Fraude eléctrico y demolición de viviendas
Uno de los aspectos más relevantes de la actuación ha sido la intervención sobre la infraestructura que sostenía la actividad ilegal. En colaboración con técnicos especializados, se han detectado y eliminado 180 conexiones fraudulentas a la red eléctrica y se han retirado más de 500 metros de cableado ilegal, utilizados para alimentar los cultivos.
Paralelamente, se ha procedido al derribo de seis viviendas públicas, una medida coordinada con la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía. Estos inmuebles, además de estar vinculados a la actividad delictiva, ya habían sido catalogados como no aptos para su uso residencial, por lo que su demolición también responde a criterios urbanísticos y de seguridad.
La investigación apunta a la existencia de una estructura organizada, con al menos tres presuntos cabecillas, que gestionaban distintas viviendas destinadas al cultivo y contaban con colaboradores para tareas de vigilancia y mantenimiento.
Los indicios detectados por los agentes —como el funcionamiento continuo de sistemas de climatización, ventanas permanentemente cerradas o el fuerte olor a marihuana— fueron claves para confirmar la existencia de plantaciones “indoor” a gran escala.
La operación continúa en fase de investigación, con el análisis de los efectos intervenidos y la posible identificación de nuevas ramificaciones del entramado delictivo. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial, mientras las autoridades mantienen el foco en la lucha contra el narcotráfico y el fraude asociado en la provincia.







