La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha hecho un llamamiento a la población almeriense para reforzar el cuidado de la piel durante todo el año con el objetivo de prevenir el cáncer de piel, una enfermedad cuya incidencia continúa creciendo en la provincia. Los datos reflejan una evolución preocupante: si en 2024 se registraron 176 casos de melanoma cutáneo y 13 fallecimientos, en 2025 las cifras ascendieron hasta los 246 diagnósticos y 26 muertes.
Con motivo del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, que se conmemora el 13 de junio, la asociación ha reforzado sus acciones de sensibilización y ha organizado en Pechina una nueva edición de los encuentros divulgativos “Café con…”, que en esta ocasión contó con la participación del dermatólogo Ramón Fernández Miranda.
Durante su intervención, el especialista explicó que el cáncer de piel se origina por el crecimiento anormal y descontrolado de células cutáneas alteradas por la radiación ultravioleta, procedente tanto del sol como de fuentes artificiales como las cabinas de bronceado. Según indicó, más del 80% de los melanomas y hasta el 95% de los carcinomas cutáneos no melanoma están relacionados con la exposición a la radiación ultravioleta.
La presidenta de la AECC en Almería, Magdalena Cantero, destacó que se trata de uno de los tipos de cáncer más prevenibles. Sin embargo, advirtió de que factores como la baja percepción del riesgo, la normalización de las quemaduras solares y la asociación del bronceado con un ideal estético siguen dificultando la reducción de los casos.
La campaña de este año, desarrollada bajo el lema “Está protegido, pero su piel no”, presta especial atención a los grupos más expuestos a la radiación solar, como niños y adolescentes, trabajadores al aire libre y deportistas. Desde la asociación recuerdan que la protección solar no debe limitarse al verano, ya que entre el 60% y el 65% de la radiación solar anual se recibe fuera de los meses estivales.
Uno de los principales mensajes de la campaña es que la piel tiene memoria. El daño provocado por la radiación solar se acumula con el paso de los años y cada exposición sin protección incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Por ello, la AECC insiste en la importancia de fomentar hábitos de protección desde la infancia, especialmente durante los primeros años de vida, cuando la piel es más vulnerable.
Los expertos distinguen dos grandes tipos de cáncer de piel. Por un lado, el melanoma, menos frecuente pero mucho más agresivo, con capacidad para extenderse rápidamente a otros órganos. Por otro, los carcinomas cutáneos, que son los tumores más frecuentes y suelen aparecer en las zonas más expuestas al sol, como la cara, el cuello, las manos o el cuero cabelludo, aunque generalmente presentan un mejor pronóstico.
Para reducir el riesgo, la Asociación Española Contra el Cáncer recomienda evitar la exposición solar prolongada, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas; buscar la sombra siempre que sea posible; utilizar ropa adecuada, sombreros y gafas homologadas; mantener una correcta hidratación y aplicar protectores solares de amplio espectro con factor de protección elevado, renovándolos periódicamente.
La entidad también recuerda que las cabinas de bronceado suponen un importante riesgo para la salud. La Organización Mundial de la Salud las clasifica como cancerígenas y advierte de que el uso de camas solares antes de los 30 años aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar cáncer de piel.
Junto a la prevención, la AECC subraya la importancia de la detección precoz. Para ello recomienda revisar periódicamente la piel y prestar atención a posibles cambios en lunares o manchas, especialmente si presentan asimetrías, bordes irregulares, variaciones de color o aumentos de tamaño, ya que un diagnóstico temprano resulta fundamental para mejorar el pronóstico de la enfermedad.







