La Guardia Civil mantiene abierta una investigación tras la localización de varios cadáveres en aguas próximas a la costa de Almería en los últimos días, en un suceso que ha generado preocupación por su posible vinculación con el fenómeno migratorio en el Mediterráneo occidental. Según han informado fuentes del instituto armado, los hallazgos se han producido en distintos puntos del litoral almeriense, sin que por el momento se haya podido determinar con certeza la identidad de las víctimas ni las circunstancias exactas de su fallecimiento. Los agentes trabajan para esclarecer el origen de los cuerpos y confirmar si todos los casos guardan relación entre sí.
Las primeras informaciones apuntan a un goteo de apariciones en diferentes enclaves del litoral, lo que ha obligado a activar distintos dispositivos de intervención y recuperación por parte del Servicio Marítimo de la Guardia Civil.
En total, en los últimos días se han llegado a localizar hasta siete cuerpos sin vida, en zonas como Roquetas de Mar, Carboneras, Garrucha, Mojácar o el entorno del Cabo de Gata. El primer hallazgo se produjo el pasado domingo en la playa de Roquetas, y desde entonces se han sucedido nuevas localizaciones tanto en mar abierto como en puntos cercanos a la costa.
Hipótesis: posible naufragio de una patera
Aunque la investigación sigue en curso, una de las principales hipótesis que manejan los investigadores es que los fallecidos pudieran ser personas migrantes que viajaban en una embarcación precaria, posiblemente una patera que habría naufragado durante la travesía.
No obstante, desde la Guardia Civil insisten en que todavía no se puede confirmar de forma definitiva esta relación, a la espera de los resultados de las autopsias y de las labores de identificación de los cuerpos.
Este tipo de hallazgos vuelve a poner de relieve la peligrosidad de las rutas migratorias hacia el sureste peninsular, donde las condiciones del mar y la precariedad de las embarcaciones convierten cada travesía en una operación de alto riesgo. La costa de Almería, por su cercanía al norte de África, continúa siendo uno de los puntos de entrada habituales de embarcaciones irregulares, lo que explica la reiteración de este tipo de sucesos a lo largo del año.
Las autoridades continúan con las labores de investigación y coordinación para esclarecer los hechos, mientras se mantienen activos los dispositivos de vigilancia en el litoral.







