La provincia de Almería se ha convertido en el último refugio de la ranita meridional en el sureste peninsular. Así lo confirma un estudio científico publicado en inglés que alerta de un acusado declive de esta especie en las últimas cuatro décadas, con desaparición total en territorios como Murcia y Alicante.
El trabajo, titulado “Citizen science reveals a strong decline of the Mediterranean tree frog (Hyla meridionalis) over 40 years in southeastern Iberia”, constituye la base científica de los datos difundidos recientemente. La investigación compara registros históricos con observaciones actuales y concluye que la especie ha sufrido un desplome drástico en su distribución.
Según los resultados, la ranita meridional —Hyla meridionalis— solo se detecta hoy en 17 de los 144 puntos analizados, y en la mayoría de ellos con poblaciones pequeñas y aisladas. El contraste con la situación de hace 40 años es significativo: entonces estaba presente en cerca del 80% de los enclaves estudiados, frente a menos del 30% en la actualidad.
Desaparición en Murcia y Alicante
El retroceso no ha sido homogéneo. El estudio señala la desaparición completa de la especie en el altiplano murciano y su ausencia en los muestreos recientes del sur de Alicante, donde anteriormente sí estaba documentada.
En cambio, Almería mantiene los últimos núcleos de población, aunque en una situación cada vez más frágil. La mayor concentración se localiza en la cuenca del río Adra, mientras que en otras zonas como los ríos Aguas o Almanzora su presencia es ya muy puntual.
El estudio en inglés identifica como principal causa del declive la transformación del entorno. La ranita meridional depende de humedales, acequias y charcas con vegetación, hábitats que han disminuido notablemente en las últimas décadas.
En cifras, los investigadores estiman que el hábitat adecuado se ha reducido más de un 57%, al tiempo que la expansión de la agricultura intensiva —especialmente los invernaderos— ha modificado profundamente el paisaje del sureste.
Más allá de la pérdida de población, el estudio advierte del aislamiento de los núcleos supervivientes, lo que compromete su viabilidad a largo plazo. La especie ha desaparecido de más del 60% de los lugares donde estaba presente hace cuatro décadas, lo que lleva a los autores a considerarla en peligro de extinción en el sureste ibérico. (Diario de
Este pequeño anfibio, característico por su canto nocturno en zonas húmedas, podría desaparecer definitivamente del paisaje sonoro de la región si no se actúa sobre la conservación de su hábitat.
La situación descrita por este estudio internacional sitúa a Almería como un enclave clave para la conservación de la biodiversidad en el sureste español, al albergar los últimos vestigios de una especie que durante décadas formó parte del entorno natural y cultural de la zona.








