Las elecciones andaluzas de 2026 dejaron un panorama especialmente complicado para el PSOE en la provincia de Almería, donde el Partido Popular volvió a imponerse con claridad y Vox logró superar a los socialistas en número de votos a nivel provincial. Sin embargo, el mapa electoral también dejó algunos focos de resistencia socialista en distintos municipios almerienses.
Pese a quedar como tercera fuerza provincial, el PSOE consiguió mantener sus tres diputados autonómicos por Almería y logró conservar una importante implantación local en varios municipios del interior y de tradición históricamente socialista. Entre ellos, destacan localidades del Almanzora, la Alpujarra y algunos núcleos rurales donde el voto socialista continúa conservando un importante arraigo. En estas zonas, la formación consiguió frenar parcialmente el fuerte crecimiento del bloque de derechas que sí se consolidó en buena parte del litoral, el Poniente y las grandes ciudades de la provincia.
El avance del PP y Vox fue especialmente intenso en municipios vinculados al modelo agrícola intensivo y en áreas con fuerte crecimiento demográfico, donde las cuestiones relacionadas con la inmigración, el agua, las infraestructuras y la economía tuvieron un peso determinante en la campaña electoral.
Los resultados confirmaron además la consolidación de Almería como uno de los territorios más favorables para la derecha en Andalucía. El PP superó el 42% de los votos provinciales y logró seis escaños, mientras Vox se convirtió por primera vez en segunda fuerza política en la provincia con más del 23% de respaldo electoral. En conjunto, un 65% de los votos.
Pese a este contexto adverso, los socialistas consiguieron mantener presencia institucional y conservar apoyos en determinados municipios donde continúan gobernando o donde mantienen una sólida estructura local. La resistencia socialista en la provincia de Almería volvió a localizarse principalmente en pequeños municipios del interior y de las comarcas de montaña, donde el PSOE consiguió imponerse con claridad frente al avance generalizado del bloque de derechas en buena parte del territorio provincial.
Uno de los resultados más contundentes se registró en Bentarique, donde la candidatura socialista superó la mitad de los votos válidos al alcanzar el 51,23 por ciento de los sufragios, con un total de 83 papeletas. Un comportamiento muy similar se produjo en Almócita, donde el PSOE obtuvo el 50,40 por ciento de respaldo electoral, muy por encima del 17,07 por ciento conseguido por el Partido Popular.
También en las zonas de sierra el socialismo mantuvo posiciones sólidas. En Bacares, la formación logró el 50,34 por ciento de los votos emitidos, con 73 apoyos, mientras que en Terque alcanzó exactamente el 50 por ciento de representación electoral al sumar 112 votos.
El mapa de municipios donde el PSOE consiguió conservar la primera posición se extendió además por distintas localidades del interior almeriense. En Lubrín, los socialistas mantuvieron su tradicional fortaleza electoral con el 46,49 por ciento de los votos y 272 papeletas.
En Tahal, la candidatura encabezó el recuento con un 45,68 por ciento de apoyo electoral, equivalente a 90 votos. Una situación similar se produjo en Padules, donde el PSOE se situó como primera fuerza municipal con el 45,29 por ciento de los sufragios y 130 votos.
En Velefique, la lista socialista obtuvo el respaldo del 43,35 por ciento del electorado local, con 75 votos, mientras que en Cantoria, uno de los municipios de mayor tamaño del interior provincial, logró imponerse con 654 papeletas y un 42,41 por ciento de apoyo.
La formación también conservó posiciones destacadas en Alsodux, donde alcanzó el 41,55 por ciento de los votos, y en Santa Fe de Mondújar, localidad en la que el PSOE se situó en cabeza con un 40,22 por ciento y 105 sufragios.
En Nacimiento, el recuento electoral volvió a dar la victoria a la candidatura socialista, que obtuvo un 40 por ciento exacto de representación y 98 votos.
También hay resistencia en municipios más importantes
Pese al retroceso experimentado en buena parte del litoral y de las grandes áreas urbanas de la provincia, el PSOE consiguió mantener una posición relevante en varios municipios donde logró consolidarse como segunda fuerza política con porcentajes significativos. Entre las localidades donde los socialistas conservaron un importante respaldo electoral destacan Cuevas del Almanzora, donde alcanzaron 1.613 votos y un 29,24 por ciento del total; Garrucha, con 1.012 sufragios y un 27,90 por ciento de apoyo; y Huércal de Almería, donde la candidatura reunió 1.664 papeletas, equivalentes al 18,17 por ciento del electorado.
Estos resultados reflejan la existencia de un mapa electoral muy diferenciado dentro de la provincia de Almería, marcado por el contraste entre el avance de la derecha en las grandes zonas metropolitanas, agrícolas y costeras, y la mayor resistencia del voto socialista en municipios del interior y determinadas localidades de tradición progresista.
El comportamiento electoral de estas zonas permitió al PSOE amortiguar parcialmente la pérdida de apoyo registrada en otros territorios y conservar presencia institucional en un contexto provincial cada vez más favorable al bloque conservador.







