El devastador incendio forestal de Los Gallardos ha reabierto el debate sobre el uso de los sistemas de alerta a la población en situaciones de emergencia. Tras la tragedia, muchos ciudadanos se han preguntado por qué no se utilizó ES-Alert, la herramienta que permite enviar avisos masivos a los teléfonos móviles de las personas que se encuentran en una zona de riesgo.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, respondió a esta cuestión durante su comparecencia desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Los Gallardos, donde explicó las razones por las que finalmente no se recurrió a este sistema.
ES-Alert forma parte del Sistema Nacional de Protección Civil y utiliza la tecnología Cell Broadcast para enviar mensajes de emergencia a todos los teléfonos móviles conectados a las antenas de una zona determinada, sin necesidad de que los usuarios tengan instalada ninguna aplicación.
La herramienta, desarrollada mediante un acuerdo entre los ministerios del Interior y de Asuntos Económicos y Transformación Digital, ha sido empleada en los últimos años principalmente para alertar a la población ante episodios de lluvias torrenciales, inundaciones u otras situaciones de riesgo inminente.
Aunque el sistema está disponible para las comunidades autónomas, corresponde a los centros de coordinación de emergencias decidir cuándo resulta adecuado activarlo.
Evacuaciones y confinamientos simultáneos
Según explicó Juanma Moreno, la situación generada por el incendio era especialmente compleja, ya que no todas las zonas afectadas requerían la misma actuación. Mientras algunos vecinos debían permanecer confinados para garantizar su seguridad, otros tenían que abandonar sus viviendas siguiendo itinerarios diferentes en función de la evolución del fuego.
A juicio del presidente andaluz, el envío de un único mensaje de alerta a toda la población afectada podía generar confusión al contener instrucciones distintas para cada área.
A esta dificultad se sumó otro factor técnico. Moreno señaló que varias de las zonas evacuadas presentaban problemas de cobertura telefónica debido a la caída de tres estaciones base de comunicaciones, lo que limitaba la eficacia de un posible envío de alertas masivas.
Ante estas circunstancias, las labores de aviso recayeron directamente en los servicios de emergencia. Agentes de la Guardia Civil, policías locales, personal de los ayuntamientos e incluso responsables municipales recorrieron las zonas afectadas para comunicar personalmente las órdenes de evacuación.
Por su parte, la secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, recordó que la activación del sistema ES-Alert no corresponde a la Administración General del Estado, sino a las autoridades competentes en materia de emergencias de cada comunidad autónoma.
Barcones señaló que, una vez finalicen las labores de extinción y se analice el desarrollo de la emergencia, se ofrecerán explicaciones detalladas sobre las decisiones adoptadas durante la gestión del incendio, incluido el motivo por el que no se utilizó esta herramienta.
La no activación de ES-Alert será previsiblemente uno de los aspectos que se analicen una vez concluya la emergencia. El objetivo será determinar si las circunstancias operativas y técnicas justificaban esta decisión o si existen aspectos susceptibles de mejora para futuras situaciones de riesgo.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan centrados en el control del incendio y en la atención a las personas afectadas por una tragedia que ya figura entre las más graves registradas en Andalucía en los últimos años.







