Julio Villegas, redactor deportivo
En un atractivo partido con numerosas alternativas en el marcador y en el terreno de juego Almería y Albacete acabaron firmando unas espectaculares tablas en el feudo indálico con el 4-4 final. Agus Medina abrió el marcador antes del primer minuto, Embarba con un golazo de falta y Lopy después del descanso pusieron en ventaja al cuadro rojiblanco, pero de nuevo Agus Medina y poco después Puertas volvieron a voltear el marcador a favor del cuadro manchego, aunque una pena máxima le sirvió a Arribas para empatar, mientras Escriche volvió a marcar en la siguiente acción y finalmente Leo Baptistao puso el 4-4 definitivo aprovechando el tiempo añadido 13 minutos.
Después del primer gol del Albacete, Embarba iba a cambiar el transcurso del partido y de qué manera. Con los aficionados del Almería que estaban ocupando aún sus butacas, a los 44 segundos el Albacete silenciaba el UD Almería Stadium tras un centro del almeriense Antonio Puertas, que remataba Agus Medina en semifallo, totalmente libre de marca, pero era suficiente para que Andrés Fernández no lograra atajar el primer gol del cuadro visitante.
Embarba primero afinaba puntería con un disparo de primeras a la altura del punto de penalti que se le marchaba alto y, poco después, clavaba un tremendo trallazo de falta directa desde lejísimo que limpiaba las telarañas de la escuadra derecha de la portería de Mariño para hacer el empate a uno. Los de Rubi comenzaban a carburar y Arribas, tras una triangulación maravillosa junto a Luna y Lázaro, pase de tacón el suyo, se encontraba con una mano prodigiosa de Mariño que desviaba lo justo el esférico al palo y no dentro de la red. Leo Baptistao tuvo el segundo con dos remates de cabeza casi consecutivos y calcados, ambos rozando los palos y con el portero visitante haciendo la estatua. Los indálicos contaron con la última ocasión clara antes del descanso por medio de otro cabezazo de Arribas, pero se volvía a topar con el hombre de la primera mitad para los manchegos, el portero Diego Mariño.
El segundo tiempo comenzaba igual de disputado que la primera. Lopy daba la vuelta al marcador con un disparo cruzado a media altura en un balón que le cedía Embarba a la salida de un saque de esquina en corto y que el guardameta, ex del Almería, llegaba a tocar, aunque esta vez sin suerte. En la jugada siguiente, los de Alberto González se topaban con el palo en un remate acrobático de Jefté e, inmediatamente después, Leo Baptistao obligaba a Mariño a hacer otra intervención de mérito abajo. El partido tenía una gran intensidad e iba de un área a otra. Así era el Albacete el que resucitaba nuevamente a través de Agus Medina que volvía a empatar el duelo con un golazo de volea a pase de Fran Gámez que hacía inútil la estirada de Andrés Fernández. El gol les hizo mucho daño a los indálicos y acabó de despertar a los manchegos, que volvían a ponerse en ventaja gracias tras el buen testarazo de Puertas en plancha y a placer a pase de Morci para poner el 2-3.
Pero la locura seguía reinando en el feudo rojiblanco y Arribas, desde los once metros y VAR mediante tras una mano de Jon García en el área, hacía subir una vez más el empate al luminoso en el minuto 82. Pero la alegría local apenas duraría un minuto ya que el Alba, tras una soberbia internada de Morci por la izquierda se adelantaba de nuevo con un remate de cabeza de Escriche que se imponía a Álex Muñoz y Andrés.
El añadido de 13 minutos daría tiempo suficiente al Almería para advertir primero con dos ocasiones de Chirino y Soko y también para que finalmente Leo Baptistao pusiera el definitivo 4-4 en el marcador tras un buen pase de Arnau Puigmal en un encuentro absolutamente enloquecido, que definía el brasileño al primer toque con su pie derecho en el minuto 100 establece el 4 a 4 definitivo.
El Almería que vendió muy bien jugadores recaudando más de 50 millones de euros, se debe reforzar y sobre todo mejorar su defensa si quiere aspirar al ascenso directo.







