Una antigua mina de plomo situada en Fondón, en plena Alpujarra almeriense, ha vuelto a captar la atención por un hallazgo tan sorprendente como excepcional: un robot submarino ha logrado acceder por primera vez al interior de una galería inundada donde permanecen intactas vagonetas, raíles y estructuras mineras abandonadas hace más de 50 años.
La exploración se llevó a cabo en la antigua mina La Granadina, una explotación minera histórica cuyo interior quedó completamente anegado tras el cese de la actividad extractiva y el abandono de los sistemas de bombeo de agua. Desde entonces, el lugar había permanecido oculto bajo el agua y prácticamente inaccesible.
El encargado de la incursión ha sido el explorador y bombero malagueño Antonio Moreno, especializado en entornos subterráneos y exploraciones técnicas. Utilizando un robot conectado mediante cable, el equipo logró descender más de cien metros verticales hasta alcanzar una galería horizontal completamente inundada.
Las imágenes obtenidas muestran varias vagonetas originales alineadas sobre los raíles, además de estructuras metálicas conservadas exactamente en la misma posición en la que quedaron cuando la mina dejó de funcionar. El hallazgo ha sido descrito como una auténtica cápsula del tiempo de la minería almeriense.
Uno de los aspectos más emocionantes de la exploración ha sido la reacción de antiguos trabajadores de la mina, que han reconocido inmediatamente los elementos grabados por el robot. Algunos exmineros han recordado cómo utilizaban aquellas mismas vagonetas durante las jornadas de trabajo décadas atrás.
La inundación de la mina se produjo de forma progresiva cuando dejó de extraerse el agua subterránea que constantemente penetraba en las galerías debido a la cercanía del río Andarax. Al detenerse el bombeo, el nivel freático fue ocupando lentamente el interior hasta cubrir completamente las instalaciones.
El robot llegó a avanzar varios metros bajo el agua entre sedimentos, tuberías y restos metálicos, en una operación especialmente compleja debido a la escasa visibilidad y al riesgo de quedar atrapado entre estructuras sumergidas.
El descubrimiento ha despertado un enorme interés por el patrimonio minero de la provincia y por la historia industrial de la Alpujarra almeriense, una comarca donde la minería tuvo un importante peso económico y social durante buena parte de los siglos XIX y XX.
Fondón conserva todavía numerosos vestigios relacionados con aquella actividad extractiva, desde antiguas galerías y pozos hasta caminos mineros y restos de infraestructuras vinculadas al transporte del mineral.







