La costa de Adra ha sido escenario de un nuevo episodio de tensión relacionado con el narcotráfico. Una embarcación semirrígida, presuntamente vinculada a actividades de contrabando, colisionó este domingo contra una patrullera de la Guardia Civil durante una persecución en aguas del municipio almeriense. El operativo se saldó con cinco personas detenidas y varios heridos, todos ellos entre los ocupantes de la embarcación.
Los hechos se produjeron durante la mañana del domingo, cuando los agentes detectaron una embarcación sospechosa frente a las costas de Adra. La semirrígida estaba equipada con cuatro motores fueraborda, una característica habitual de las embarcaciones de alta velocidad empleadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico y al contrabando.
Una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil se dirigió hacia la zona y los agentes dieron instrucciones para que la embarcación se detuviera mediante señales acústicas y luminosas. Sin embargo, sus ocupantes emprendieron la huida, iniciándose una persecución.
Durante la persecución, la semirrígida realizó distintas maniobras evasivas mientras navegaba a gran velocidad. En un determinado momento, la embarcación viró y terminó colisionando contra la patrullera de la Guardia Civil. El impacto provocó heridas a tres de los cinco ocupantes de la semirrígida. Dos de ellos tuvieron que ser trasladados al Hospital Universitario de Poniente, en El Ejido, mientras que otras informaciones apuntan a que uno de los heridos llegó a ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos debido a la gravedad de sus lesiones.
Los cinco ocupantes fueron finalmente detenidos, investigados por delitos de daños, atentado contra la autoridad y contrabando. No constan agentes heridos como consecuencia del choque.
La Comandancia de la Guardia Civil de Almería confirmó la existencia de la colisión, aunque inicialmente no ofreció más detalles sobre el estado de los detenidos ni sobre el desarrollo concreto de la investigación.
Un nuevo episodio de violencia en el litoral almeriense
El incidente se produce en un momento de creciente preocupación por la expansión de las organizaciones dedicadas al narcotráfico en la provincia. La Fiscalía General del Estado ha advertido recientemente del desplazamiento hacia Almería de parte de la actividad de las narcolanchas.
La colisión de Adra se suma además a otros incidentes graves registrados durante los últimos meses en el litoral andaluz. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha advertido de una «escalada de la violencia» y ha reclamado un refuerzo de los medios humanos, materiales y legislativos destinados a combatir el narcotráfico en Almería. El portavoz de la asociación en Almería, Víctor Vega Romero, ha recordado además que el choque se produjo en una zona del mar de Alborán donde anteriormente falleció un agente del Servicio de Vigilancia Aduanera. La AUGC considera que la evolución de las organizaciones criminales está incrementando los riesgos a los que se enfrentan los agentes que participan en las operaciones marítimas.
La actuación de Adra se produce en un contexto en el que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad están intensificando la vigilancia del litoral almeriense ante el desplazamiento de las rutas utilizadas por las organizaciones criminales.
Las embarcaciones de alta velocidad permiten a estas redes transportar droga, combustible y otros materiales y ampliar su radio de acción por el litoral andaluz. La presión policial en determinadas zonas del Estrecho estaría favoreciendo, según la Fiscalía, la búsqueda de nuevos puntos de entrada y descarga.
La situación no es nueva en Almería. En mayo de este mismo año, otra narcolancha embistió durante una persecución a una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera en aguas de la provincia. En aquella ocasión no hubo heridos, aunque la embarcación oficial sufrió daños.
El nuevo episodio ocurrido frente a Adra eleva todavía más la preocupación por la seguridad de las patrullas marítimas. La combinación de embarcaciones extremadamente rápidas, maniobras evasivas y colisiones deliberadas o durante las persecuciones convierte estas operaciones en actuaciones de elevado riesgo.
El suceso deja así una imagen cada vez más habitual en el litoral almeriense: una narcolancha de gran potencia tratando de escapar de una patrullera y utilizando la velocidad y las maniobras evasivas para evitar la intervención policial. En esta ocasión, la persecución terminó con un choque, cinco arrestos y varios heridos, pero sin que ningún agente resultara lesionado.







